En términos llanos, una distribución GNU/Linux es un compendio de software articulado con estos dos elementos básicos:
Siempre un núcleo o kernel, llamado sistema operativo Linux: El software encargado de administrar los recursos de nuestro equipo de cómputo. Fue creado hace casi 20 años por Linus Torvalds y desde entonces es liberado como software libre de conformidad con la licencia GPL.
(Casi ) siempre un montón de capas de software que sirven de interfaz de comunicación entre el núcleo y las aplicaciones en el mundo del usuario. Tales capas son intercambiables por otras siempre que se conserve la coherencia del sistema. La creación y uso de una capa u otra le dan identidad a cada distribución (o distro, dicho con cariño). El código fuente del software inmerso en cada capa puede ser libre y abierto, o bien, privado. Para efectos de este artículo, llamaré distribuciones “estríctamente
libres” a aquellas que claman no contener una pizca de software
privado (o “privativo”, visto de otra manera) y que limitan
explícitamente su uso. A continuación una lista con 5 de
ellas:
Todas las distribuciones mencionadas están recomendadas por la
Free Software Foundation. Naturalmente, debido a restricciones de
licencia, soportan un rango más limitado de hardware. Asimismo, no encontrarás
en ellas software que posiblemente creías absolutamente libre, como Mozilla
Firefox, el cual suele reemplazarse con navegadores como GNU IceCat o Epiphany. ¿Qué les parece? ¿Qué
ventajas ven en ellas frente a las distribuciones tradicionales? A mi me causa
admiración y respeto el espíritu libertario de los creadores.