
Richard Stallman volvió a resumir en una frase dura la base ética del movimiento del software libre: si la opción es desarrollar un programa privativo o no hacer nada, para él es mejor no hacer nada.
La afirmación puede sonar extrema para quienes ven el software solo como producto, negocio o herramienta. Pero dentro del pensamiento de Stallman tiene una lógica clara: un programa privativo no solo entrega una función, también impone una relación de poder donde el usuario no puede estudiar, modificar, compartir ni controlar plenamente el programa que usa.
Frase central: “Es mejor no hacer nada en vez de hacer un programa privativo”. La idea resume la postura moral de Stallman: no todo desarrollo tecnológico es positivo si reduce la libertad de los usuarios.
Qué quiso decir Stallman
Stallman no está diciendo que programar sea malo ni que la tecnología deba detenerse. Su punto es más específico: si un programa se distribuye sin respetar las libertades del usuario, entonces ese programa crea dependencia, restricción y control unilateral.
Desde su visión, desarrollar software privativo equivale a crear una herramienta que puede funcionar como “cebo”: ofrece utilidad, pero exige al usuario renunciar a su libertad informática. Por eso considera que, si la única alternativa es producir ese tipo de software, lo ético sería no producirlo.
Idea clave: para Stallman, el problema del software privativo no es solo técnico ni económico. Es un problema social: quién controla el programa y, mediante el programa, quién controla al usuario.
Software libre no significa software gratis
Una confusión frecuente es pensar que “software libre” significa software sin costo. Para el Proyecto GNU y la Free Software Foundation, el punto central no es el precio, sino la libertad.
Un programa es libre cuando respeta cuatro libertades esenciales: usarlo con cualquier propósito, estudiar cómo funciona, compartir copias y distribuir versiones modificadas. Si una de esas libertades falta, el programa deja de ser libre.
| Libertad | Qué permite |
|---|---|
| Libertad 0 | Ejecutar el programa como se desee y para cualquier propósito. |
| Libertad 1 | Estudiar el código fuente y modificarlo. |
| Libertad 2 | Redistribuir copias exactas para ayudar a otros. |
| Libertad 3 | Distribuir versiones modificadas para beneficiar a la comunidad. |
Por qué el software privativo es una “injusticia” para Stallman
En la filosofía de Stallman, el software privativo coloca al usuario en una posición débil. No puede verificar qué hace realmente el programa, no puede corregirlo, no puede adaptarlo libremente y muchas veces tampoco puede compartirlo con otros.
Esto crea una relación desigual: el desarrollador o propietario controla el programa, y el programa controla parte de la vida digital del usuario. En ese escenario, el usuario no es dueño real de su informática, sino dependiente de decisiones externas.
Riesgos del software privativo según esta visión
- El usuario no puede auditar el código fuente.
- No puede modificar el programa para adaptarlo a sus necesidades.
- No puede compartir copias libremente con su comunidad.
- Depende de actualizaciones, licencias y decisiones del proveedor.
- Puede quedar atrapado en formatos, servicios o ecosistemas cerrados.
GNU: la respuesta práctica a esa idea
Stallman no se limitó a criticar el software privativo. En 1983 anunció el Proyecto GNU con el objetivo de construir un sistema operativo compatible con Unix, pero completamente libre. Esa decisión fue una respuesta directa al avance de sistemas cerrados que impedían compartir y modificar software.
La Free Software Foundation, creada en 1985, nació para apoyar esa visión: defender la libertad de los usuarios de computadoras, promover licencias libres y sostener el desarrollo de herramientas que permitieran usar sistemas sin depender de software privativo.
Punto histórico: GNU convirtió una postura ética en un proyecto técnico. No bastaba con rechazar lo privativo: había que crear alternativas libres reales.
La frase aplicada al mundo actual
La frase de Stallman cobra nueva fuerza en un contexto donde dependemos de aplicaciones móviles, servicios en la nube, plataformas de inteligencia artificial, sistemas operativos cerrados, tiendas de aplicaciones y dispositivos conectados.
Hoy el debate ya no se limita al código instalado en una computadora. También incluye servicios que procesan datos en servidores externos, modelos de IA que no pueden auditarse, dispositivos que funcionan solo con cuentas obligatorias y plataformas que cambian reglas sin consultar al usuario.
| Escenario actual | Pregunta desde la filosofía del software libre |
|---|---|
| Aplicaciones móviles cerradas | ¿El usuario controla la aplicación o la aplicación controla al usuario? |
| Servicios cloud propietarios | ¿Se puede migrar, auditar o ejecutar una alternativa propia? |
| IA cerrada | ¿Se conoce cómo funciona, qué datos usa y qué restricciones impone? |
| Educación digital | ¿Se enseña dependencia de proveedores o autonomía tecnológica? |
¿Es una postura demasiado radical?
Para muchas empresas, la frase puede parecer impracticable. El software privativo domina sectores enteros, desde diseño profesional hasta sistemas empresariales, plataformas cloud, videojuegos, aplicaciones móviles y herramientas de productividad.
Pero Stallman no formula su posición como una recomendación de conveniencia, sino como un principio moral. Su postura busca mover el debate desde “qué herramienta es más cómoda” hacia “qué tipo de relación social crea esa herramienta”.
Lectura equilibrada: incluso quienes no compartan totalmente la postura de Stallman pueden reconocer que su crítica obligó a la industria a hablar de libertad, transparencia, auditoría, licencias, privacidad y control del usuario.
Qué significa para programadores
Para un desarrollador, la frase plantea una pregunta incómoda: ¿el programa que estoy creando aumenta la libertad de los usuarios o los hace más dependientes?
Desde el enfoque del software libre, programar no es solo resolver un problema técnico. También es decidir qué derechos tendrán las personas que usen ese programa.
Buenas prácticas para crear software respetuoso
- Publicar el código fuente bajo una licencia libre.
- Documentar instalación, compilación y uso.
- Evitar formatos cerrados cuando existan estándares abiertos.
- Permitir que la comunidad audite, modifique y redistribuya.
- No imponer telemetría, restricciones artificiales ni dependencia innecesaria de servidores externos.
- Separar el modelo de negocio del control sobre el usuario.
Qué significa para empresas y gobiernos
En empresas y entidades públicas, el mensaje de Stallman se conecta con soberanía tecnológica. Una organización que depende por completo de software privativo puede quedar limitada por licencias, auditorías cerradas, cambios de precio, fin de soporte, restricciones contractuales o falta de acceso al código.
El software libre permite construir capacidades internas, auditar sistemas críticos, adaptar soluciones, compartir mejoras y reducir dependencia de un único proveedor.
Para el sector público: usar software libre no solo puede reducir costos. También puede fortalecer transparencia, independencia, continuidad operativa y control sobre la infraestructura digital.
No hacer nada también puede ser una decisión ética
La parte más provocadora de la frase es “no hacer nada”. En la cultura tecnológica se suele asumir que construir algo siempre es mejor que detenerse. Stallman invierte esa idea: si lo que se construye reduce libertades, entonces la acción puede ser peor que la inacción.
Esto no significa abandonar la innovación. Significa orientar la innovación hacia herramientas que respeten a los usuarios. En vez de crear un producto cerrado, el programador puede contribuir a un proyecto libre existente, liberar su propio código, mejorar documentación, corregir errores o apoyar estándares abiertos.
Preguntas clave
¿Stallman está en contra de vender software?
No. El software libre puede venderse. Lo que Stallman rechaza es quitar a los usuarios las libertades de usar, estudiar, modificar y compartir el programa.
¿Software libre significa software gratis?
No. Significa software que respeta libertades. Puede distribuirse gratuitamente o cobrarse por copias, soporte, servicios, integración o desarrollo.
¿Por qué el software privativo es criticado?
Porque impide al usuario controlar plenamente el programa. El código no puede estudiarse, modificarse ni compartirse libremente.
¿Qué alternativa propone Stallman?
Crear, usar y promover software libre. Esa fue la base del Proyecto GNU y de la Free Software Foundation.
¿La postura de Stallman sigue vigente con la IA?
Sí. El debate se amplía: modelos cerrados, datos opacos, servicios remotos y plataformas de IA también plantean preguntas sobre control, auditoría y libertad del usuario.
¿Una empresa puede vivir solo con software libre?
En muchos casos sí, especialmente en servidores, desarrollo, bases de datos, seguridad, automatización, oficina, monitoreo y nube privada. En otros casos puede requerir transición gradual.
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En resumen
La frase de Richard Stallman no es una simple provocación. Es una declaración ética: crear software que priva de libertad a los usuarios puede ser peor que no crear nada, porque instala una relación de dependencia y control.
Su mensaje sigue siendo relevante en una época dominada por plataformas cerradas, servicios cloud, aplicaciones móviles, inteligencia artificial y ecosistemas digitales controlados por grandes proveedores. La pregunta central permanece: ¿la tecnología que usamos nos da libertad o nos hace más dependientes?
Conclusión editorial
Stallman puede parecer radical, pero su pregunta es inevitable: no basta con que un programa funcione; también importa si respeta al usuario. El software libre propone que la tecnología no sea una jaula cómoda, sino una herramienta bajo control de quienes la usan.

