Se dice que a Linus Torvalds, creador de Linux, le preguntaron qué hacía falta para que su kernel ganase la batalla de los sistemas operativos, especialmente con Windows. Su respuesta fue: “Si Microsoft alguna vez hace aplicaciones para Linux significa que he ganado”, a lo cual muchos se lo tomaron como una de las típicas frases salidas de tono de Torvalds, mientras que el resto simplemente ignoró la frase. Avancemos unos cuantos años, y Microsoft acaba de lanzar Microsoft Office para Linux.
El soporte de Windows XP ha terminado, y es hora de encontrar un lugar a dónde emigrar. Quizás este es uno de los mejores momentos para dar ese temido paso, y decidirse a probar Linux.El soporte oficial de Windows XP ha terminado. No se trata de cualquier cosa, la plataforma de Microsoft por siempre quedará en la memoria de muchos como una de las más estables, sencillas de usar y ligeras que hemos visto en mucho tiempo. Es tanto así que varias organizaciones a nivel mundial, incluyendo algunos países, han llegado a acuerdos con la empresa para que les sigan extendiendo el soporte a cambio de pasar por caja.
Hispalinux, denuncia que la Administraciones Públicas del Estado Español “migrarán sin concurso alguno a Windows 8.1″.
Según la asociación española de usuarios de Linux “los procesos de decisión de compras de las Administraciones Públicas están previstos por la ley, sin embargo el cumplimiento de la Ley de Contratos de las Administraciones Públicas en este ámbito es algo que no ha sucedido todavía. La impunidad, la falta de rigor técnico y un claro desprecio tradicional hacia la legalidad y la crisis económica existente demuestran que las Administraciones Públicas españolas llevan de facto migrando silenciosamente y sin un solo concurso público que permita la concurrencia de tecnologías distintas que el sistema operativo de Microsoft.”
China prohíbe el uso de Windows 8 en la Administración. La decisión ha sido tomada por el Centro de Adquisiciones del Gobierno Central, la cual obliga a que todos los ordenadores de sobremesa, portátiles y tabletas electrónicas usen un sistema operativo distinto a Windows 8.