El llamado Software Libre forma parte de las aplicaciones del mundo corporativo y muchas otras con fines sociales más de lo que muchos pueden pensar. La fundación que dirige Juan Manuel Lombardo es un vivo ejemplo de cómo el open source se encuentra embebido en proyectos innovadores. Muchas son las iniciativas de esta organización, que tiene la mirada puesta en Latinoamérica y en la creación de centros de excelencia.
El pasado verano tuve ocasión de conocer a Franco Iacomella en el transcurso de las Jornadas Mundiales de Software Libre que se celebraron en Burdeos. Franco, además de colaborar habitualmente con la UOC y la FLACSO y ser hacker del Proyecto GNU, es el presidente de la Asociación argentina Gleducar que desarrolla sus actividades en torno a la Educación desde las Nuevas Tecnologías y el Conocimiento Libre.
Thierry Aimé, miembro del equipo del Ministerio francés de Presupuesto, Cuentas Públicas y Función Pública, es autor de una “Guía Práctica de uso de Software Libre en el Sector Público”.
Tras la celebración de la Fase Final del V Concurso Universitario de Software Libre que ha tenido lugar en la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Informática y de Telecomunicación de la Universidad de Granada ya tenemos a los premiados de esta V edición.
A partir del ingreso de nuestro país, en julio de 2010, al proyecto Software Público Internacional -que propone la internacionalización del modelo brasileño por el cual los sistemas y aplicaciones desarrollados por el Estado y las entidades públicas son puestos a disposición en un repositorio para ser compartidos (de un modo inspirado en la filosofía del Software Libre)- ha comenzado a construirse un paradigma de Gobierno Electrónico que ha enfatizado los aspectos de interoperabilidad y producción colaborativa que apunta a la consolidación de los procesos de integración regional en curso y conlleva la ampliación del acceso a la información pública y la transparencia de la gestión.