El único límite al Internet de las Cosas no es la imaginación ni la tecnología, sino los proveedores. ¿Podrán comunicarse nuestros frigoríficos y lavadoras con nuestros televisores o nuestros iPhone, o incluso con cualquier otro dispositivo de los muchos que rodean y rodearán nuestras vidas? El código abierto es clave para que eso suceda.
El objetivo de este estudio es cómo nos años anteriores obtener una fotografía del estado actual de valoración y uso del Software Libre en la sociedad, de forma que la comunidad de software libre pueda validar como los usuarios están a percibir su trabajo, hacer autocrítica y detectar aquellos puntos en los que se pode mejorar.
Linux en su momento, y Android de una manera mucho más notable, han sido responsables de atraer a un grupo de personas muy amplio, que parecía rechazar de plano el software propietario.
La idea original de internet se describió hace 25 años, cuando el WWW se gestaba en el CERN en Europa. Sin embargo, el origen de la red tiene muchos más antecedentes como aquel que permitió su gratuidad, producto del concepto de software libre.