El Gobierno de Canarias se ha ahorrado 700.000 euros en su apuesta por ir introduciendo el software libre en los sistemas operativos informáticos de la Comunidad Autónoma y evitar el pago de licencias por el uso y la actualización de estos programas a empresas multinacionales.
El único límite al Internet de las Cosas no es la imaginación ni la tecnología, sino los proveedores. ¿Podrán comunicarse nuestros frigoríficos y lavadoras con nuestros televisores o nuestros iPhone, o incluso con cualquier otro dispositivo de los muchos que rodean y rodearán nuestras vidas? El código abierto es clave para que eso suceda.
El objetivo de este estudio es cómo nos años anteriores obtener una fotografía del estado actual de valoración y uso del Software Libre en la sociedad, de forma que la comunidad de software libre pueda validar como los usuarios están a percibir su trabajo, hacer autocrítica y detectar aquellos puntos en los que se pode mejorar.
Linux en su momento, y Android de una manera mucho más notable, han sido responsables de atraer a un grupo de personas muy amplio, que parecía rechazar de plano el software propietario.