Uno de los proyectos que sigue dicha filosofía es Zenwalk, una distribución GNU/Linux, de origen francés, basada en Slackware. Su creador, Jean-Philippe Guillermin, asegura que su sistema operativo se caracteriza por ser “un sistema moderno y amigable, muy rápido, racional, completo y evolutivo”.
La libertad para desarrollar y adaptar Linux a distintas necesidades hace que surjan distribuciones nuevas prácticamente a diario. En Distrowatch hay registradas 680, de las que 324 siguen en activo.
Existen para todos los gustos, arquitecturas, idiomas y requisitos, incluso las hay especializadas en tareas concretas, como educación, seguridad o investigación científica. Las distribuciones locales no son una excepción, por lo que casi cada país tiene su propia versión de Linux.
The Linux Foundation conmemorará los 20 años de Linux oficialmente en agosto de este año, pero ha lanzado una web animando a los fans del pingüino Tux a participar con diversas iniciativas que ya pueden llevarse a cabo.
Este fin de semana se celebra a lo largo y ancho de toda América Latina el FLISoL —Festival Latinoamericano de Instalación de Software Libre—, el evento más grande de instalación de software libre del mundo, que se lleva a cabo en varios países y ciudades simultáneamente. El FLISoL pretende promover el uso del software libre y dar a conocer al mundo su filosofía, utilidad, facilidades y ventajas.
Cada vez son más los usuarios que se están “cansando” de Ubuntu debido a que en su mayoría los usuarios de esta distribución son ex usuarios de Windows que se cansaron de tantos dolores de cabeza. Estos ex usuarios de Windows encontraron en la distribución de canonical un buen substituto gracias a su facilidad de instalación y uso general.