Ayer Sarah Sharp dejaba el Kernel Linux. Pues parece que hay otra persona cansada del ambiente tóxico que se respiraba allí, se trata del desarrollador Matthew Garrett el cual se ha solidarizado con su compañera y ha decidido ir por su cuenta.
por Richard Stallman
Las personas que no pertenecen al movimiento del software libre frecuentemente preguntan cuáles son las ventajas prácticas del software libre. Es una pregunta curiosa.
La carencia de tono en los textos nos puede pasar malas jugadas, y creo que ese es uno de los problemas que al igual que al resto de mortales, afecta a Linus Torvalds. Así que en un alarde de… nosequé, os invito a leer esta entrada con música de fondo.
Es una realidad: vivimos la era del espionaje electrónico y los intentos de los gobiernos por controlar y vigilar la actividad de los ciudadanos en Internet y las telecomunicaciones no se detendrán con las revelaciones de Edward Snowden. Pero los ciudadanos pueden retomar el control sobre su privacidad y libertades digitales mediante el uso de software libre y tecnología de cifrado de información en comunicaciones como el correo electrónico.
Luego que Sarah Sharp, la empleada de Intel encargada de mantener los drivers de USB 3.0 del kernel Linux, había decidido abandonar el equipo de desarrollo liderado por Linus Torvalds a causa del tono y el ambiente tóxico reinante. Con esta partida se abrió de nuevo el debate de hasta qué punto eran productivas esas maneras a la hora de trabajar.