El nuevo Mercedes CLA ha servido de plataforma para dar a conocer las novedades del sistema de infoentretenimiento MBUX de la casa de Stuttgart. El marco elegido ha sido el Mobile World Congress de Barcelona y, a modo de curiosidad, se ha mostrado una función que permite disfrutar de un videojuego de karts con el volante y los pedales del coche.
Cada vez es más frecuente que los distintos fabricantes de automóviles acudan a salones y congresos agenos, a priori, al mundo del motor. Mercedes es una de ellas y, sin ir más lejos, el pasado mes de enero presentó la nueva generación de su CLA en el marco del Consumer Electronic Show de Las Vegas, la mayor feria del mundo orientada a la electrónica.
Tras tres meses de desarrollo llega Mesa 18.3, la nueva y última versión del año de uno de los componentes clave en la pila de gráficos de Linux, con especial preponderancia para quienes usan tarjetas gráficas de Intel y AMD y, por lo tanto, se apoyan en los controladores libres de Intel y AMD.
Tras ser poco menos que demonizado durante años por la gran industria tecnológica, la irrupción de fenómenos como el cloud computing, Big Data, machine learning o IA, ha convertido el software libre en la gran tendencia a seguir en el panorama empresarial. Compañías como Microsoft, que hace menos de diez años consideraban el open-source como un enemigo a batir, se han convertido en el último lustro en grandes defensores de la causa, sumando esfuerzos a todo tipo de proyectos.
Epic Games, el desarrollador de Fortnite y el software de creación de juegos ampliamente utilizado Unreal Engine, también está a punto de comenzar a vender juegos de otras compañías.
Recientemente Epic Games anunció en su blog el lanzamiento de un nuevo producto Epic Games Store, con lo cual lanza al mercado un competidor directo de Steam la cual es mantenida por Valve.
Durante décadas, Microsoft era la gran enemiga del software libre; su negocio se basaba en el código propietario, en ofrecer lo que ningún otro desarrollador era capaz. Los tiempos han cambiado, y Microsoft con ellos; la compañía liderada por Satya Nadella dio un giro de 180 grados, apostando más por el software libre, recibiendo a Linux con los brazos abiertos, e incluso liberando sus programas.