Aunque en la práctica el software de código abierto y el software libre comparten muchas de sus licencias, la FSF opina que el movimiento de código abierto es filosóficamente diferente del movimiento del software libre. Esto resulta especialmente pertinente ya que muchas veces se los confunde y se utilizan los términos "free" y "open source" en forma indistinta.
En una movida que hubiera sido digna de la Unión Soviética hace un par de décadas, el gobierno ruso está evaluando la posibilidad de crear un sistema operativo "hecho en Rusia", en un intento de reducir de manera drástica la dependencia de esa nación sobre licencias internacionales. Y por supuesto, la base para dicho sistema operativo no sería otra que el pingüino preferido de muchos.
Lás de una docena de empresas, entre las que se encuentran Cisco, Citrix o Juniper están trabajando con Linux Foundation para crear una plataforma SDN open source.
El software libre hace posible el acceso a las nuevas tecnologías, convirtiéndola en un bien de uso público. Software libre “es aquel software con una licencia tal que garantiza la posibilidad de uso, de copia, de modificación y de distribución”, aclara Roberto Brenlla, presidente de Agasol (Asociación de Empresas Gallegas de Software Libre).