Dentro de poco más de un mes, el soporte técnico para Windows XP finaliza. Muchos usuarios e instituciones públicas utilizan el viejo sistema operativo de Microsoft y no ven rentable la actualización a un sistema operativo moderno debido a la cantidad de tiempo que ello llevaría y al desembolso económico que supondría para que, unos años más tarde, hubiera que actualizar de nuevo todos los sistemas pese a estar pagando licencias de software año tras año que a los estados supone varios cientos de millones de euros.
“Ocho de cada diez lo recomiendan” que dicho así puede parecer un anuncio de pasta dental, pero en realidad estamos hablando de Linux y las empresas que lo usan. Así lo desprende el último estudio de la Fundación Linux sobre el sistema operativo dentro del ámbito de la empresa. Donde el 75% de las empresas encuestadas afirman utilizar Linux o soluciones basadas en software abierto y dentro de ese porcentaje el 80% lo recomiendan como la opción más fiable para sus negocios.
El Gobierno de Canarias se ha ahorrado 700.000 euros en su apuesta por ir introduciendo el software libre en los sistemas operativos informáticos de la Comunidad Autónoma y evitar el pago de licencias por el uso y la actualización de estos programas a empresas multinacionales.
La gran robustez de los sistemas de ficheros (FS) que se emplean en los sistemas GNU/Linux ha hecho a los usuarios a caer en un error, el pensar que no es necesario desfragmentar el disco duro como sucede en Windows. Esto no es del todo cierto, aunque no es tan necesario y vital como en los sistemas de Microsoft, sí que es bueno hacerlo.
El único límite al Internet de las Cosas no es la imaginación ni la tecnología, sino los proveedores. ¿Podrán comunicarse nuestros frigoríficos y lavadoras con nuestros televisores o nuestros iPhone, o incluso con cualquier otro dispositivo de los muchos que rodean y rodearán nuestras vidas? El código abierto es clave para que eso suceda.