Linux en su momento, y Android de una manera mucho más notable, han sido responsables de atraer a un grupo de personas muy amplio, que parecía rechazar de plano el software propietario.
La idea original de internet se describió hace 25 años, cuando el WWW se gestaba en el CERN en Europa. Sin embargo, el origen de la red tiene muchos más antecedentes como aquel que permitió su gratuidad, producto del concepto de software libre.
El Gobierno ruso está últimamente muy activo con sus políticas de software no solo para su propio territorio, también para el conjunto de naciones que forman BRICS, en la forma de pionero. El objetivo es romper con la dependencia tecnológica que los ata al software made in USA y eso pasa casi obligatoriamente por adoptar soluciones basadas en software libre.
El que Valve esté tan bien considerada actualmente en el mundo del software libre, cuando se trata de una compañía que, ante todo, distribuye software privativo, no es una casualidad. Esta semana, por ejemplo, la noticia en torno a la firma estadounidense es la liberación de ToGL, un intérprete de Direct3D para OpenGL que facilitará a los desarrolladores el portar sus creaciones de Windows a Linux. No está completo, pero eso es lo de menos.