Cuando compartimos fotos en redes sociales, normalmente intentamos hacerlo gastando el menor número de datos posible. Redes sociales como Instagram comprimen bien las fotos antes de subirlas, mientras que Facebook permite subirlas en alta resolución para verlas con mayor calidad. Ahora, la herramienta que permite comprimir mejor las fotos en Facebook, WhatsApp e Instagram está disponible para todos los desarrolladores.
Tras repasar lo más destacado de GNU/Linux en 2018, nos centramos en el fruto más valioso que ha dado dicha mezcla con las que consideramos son las mejores distribuciones GNU/Linux de 2018, una recomendación muy subjetiva de MuyLinux en la que, sin embargo, intentamos ser lo más objetivos posible. Una contradicción, sí, pero viendo que aquí cada uno percibe la realidad a su manera, es importante matizarlo.
En octubre pasado, Eliot Horowitz, director técnico y cofundador de MongoDB hizo un anuncio que creó tumultos en la comunidad de código abierto: la creación de una nueva licencia de código abierto, la Licencia Pública del Lado del Servidor (SSPL) para los famosos Sistema de gestión de bases de datos orientado a documentos.
Esta licencia se aplica a todas las versiones de MongoDB publicadas o que se lanzaron después del 16 de octubre de 2018 y reemplaza la licencia AGPLv3. También se aplica a parches para versiones anteriores del DBMS.
Microsoft sigue sin faltar a su cita mensual con Visual Studio Code, el ya más que conocido editor de código que ha sabido ganarse la aceptación de una gran cantidad de usuarios de GNU/Linux, Windows y Mac. Como ya hemos dicho en otras ocasiones, es software libre (licencia MIT) y se distribuye en paquetes Deb y RPM para facilitar su instalación en las distribuciones del sistema Open Source más conocidas.
Durante el año 2018 se registraron 1.362 usuarios, de los que 227 acudieron por primera vez al Centro para la Modernización e Inclusión Tecnológica (CeMIT) de Celanova. Un 42 % fueron hombres, mientras un 58% eran mujeres, con una media de edad de 42 años. En cuanto a la experiencia en nuevas tecnologías, un 30% carecía de ella, un 35% tenía conocimientos muy básicos, un 32% conocimientos a nivel usuario y sólo un 3% conocimientos avanzados.