“El gobierno debe gastarse el dinero de los ciudadanos en hospitales o escuelas, no en licencias de software”, dijo Beto Bolaños, director general del Sistema Internet de Presidencia (SIP) durante el sexenio del presidente Vicente Fox (2000 – 2006). Tuve la oportunidad de acercarme a su charla en la Campus Party México 2010, y quedé simplemente sorprendido sobre la historia de cómo el gobierno de este país se decidió por la adopción del software libre.
Ayer miércoles 17 de febrero hizo acto de aparición en Mobile World Congress 2010, principal evento del sector de la telefonía móvil que se celebra durante los días 15 al 18 de febrero en la ciudad de Barcelona, Eric Schmitd, Consejero-Delegado de Google, compañía con sede en Mountain View (California, Estados Unidos) y actualmente líder en búsquedas en Internet, y en coloquio retransmitido en directo por Internet, intentó transmitir un mensaje de tranquilidad subrayando que desde el líder de búsquedas en la red contemplan la posibilidad de compartir sus enormes ingresos con el resto del sector.
Ahora el famoso Robocar es parte de un gran proyecto que tiene la empresa ZMP.inc. Pues este Robot con forma de coche funciona bajo el noble, pero potente sistema Linux. Aunque Robocar realmente no es un coche(sino es una representación), pretende ser un vehículo diseñado para probar robots automotrices y algoritmos de navegación autónomos.
En México, con la finalidad de optimizar la atención, así como evitar papeleo y demoras, la Secretaría de Salud a través de Servicios de Salud de Morelos (SSM), implementará un sistema de software libre GNU Health especial para expediente médico electrónico, adaptado por la Universidad de Naciones Unidas y Ministerios de Salud de distintos países.
Para muchos, el software libre no se trata sólo de conseguir algo gratis, es una declaración acerca de cómo debería ser el mundo. Con un fervor casi religioso, los evangelistas de código abierto han estado luchando la buena lucha por la libertad de código tanto tiempo desde que ha habido equipos. Aquí hay siete proyectos que han, literalmente, cambiado el mundo.