Al igual que Juan Ramón, la mayor parte de las pequeñas y medianas empresas (PyME) mexicanas pueden enfrentar restricciones financieras, tecnológicas y legales al emplear programas propietarios. ¿Por qué cambiar a software libre? Las razones incluyen cuestiones como la innovación, la optimización de recursos y el aumento de la competitividad. Sin embargo, la más importante consiste en evitar el pago de licencias, que puede ser muy costoso para las empresas.
Antes de proceder a cualquier cambio de sistemas y aplicaciones, lo principal es documentarse bien al respecto, ya sea por iniciativa propia o mediante el pago de asesorías a profesionales en la materia, de acuerdo con José Luis Chiquete, presidente de la AMESOL (Asociación Mexicana Empresarial de Software Libre).
Afirma que aunque existen cientos de distribuciones Linux, lo más apropiado es elegir una distribución comercial, sobre todo cuando no se cuenta con conocimientos previos. De este modo, dice, se asegura contar con soporte y un entorno amigable del cual partir.
“Son raras las migraciones al 100% y quien ofrece tal cosa de seguro miente; lo más conveniente es comenzar con un programa piloto, muy útil para familiarizarse. Luego, debe establecerse un plan de migración parametrizable y evaluable a seguir”, aclara.
Mitos
Hay algunas leyendas que se pueden echar por tierra:
•Es gratuito
Esta cuestión es incierta, ya que sólo el código es libre, pero algunas versiones se cobran, lo mismo la consultoría y el mantenimiento
•Es más seguro
Tampoco esto es real, ya que la seguridad no es algo que se venda en cajas, sino que es parte de toda una cultura empresarial
•Es piratería
Por el contrario, sería una opción estupenda para evitar caer en problemas legales.
Fuente: El Diario

