La popular empresa informática de las tres letras no quiere ver más productos de Microsoft en su empresa. Ha ordenado retirar los paquetes Office de los ordenadores de los trabajadores que aún se resistían a dejar de trabajar con este “estándar” informático. Se conoce que quiere potenciar su propio paquete Lotus Symphony, aparte de dejar de depender de Microsoft, táctica y económicamente.
Microsoft tiene un problema con los ultra portátiles, prácticamente regala Windows XP para que la gente los compre con su sistema operativo y no con Linux. Ante la realidad de que apostar por un sistema que pidiese un super equipo, Windows 7 no pide más recursos que Vista y se plantea como una alternativa para los netbook o ultra portátiles. Claro que eso devuelve a Microsoft a la encrucijada: o vender barato y "canibalizar" su mercado para ordenadores "normales", o intentar trastocar esta situación.
Bill Gates probablemente no cantará alabanzas de Keith Curtis, un programador que ha trabajado con Microsoft durante once años y después de abandonar la compañía ha escrito un libro sobre los motivos por los que, en su opinión, ésta acabará fracasando. Desde luego, Curtis no tiene miedo alguno a decir su opinión como el gurú de Linux en que se ha convertido.
Hace unos años lo de utilizar software on line parecia una quimera. Un intento de un gran banco español para distribuir ordenadores tontos se saldó con un sonoro fracaso. Pero las cossas han cambiado mucho desde entonces. Incluso Microsoft está dispuesta a colocar on line una versión básica de su anunciado Ofice 2010.
La presidenta de Microsoft Ibérica aseguraba que el precio final de Windows para las comunidades autónomas sería menor “a lo que ella gasta cada día en una ensalada”. La federación de software libre le ha contestado, indicando que gracias al software libre, las aplicaciones informáticas incluyendo el sistema operativo de una comunidad como la andaluza cuesta menos de un euro al año.