No tenemos otra cosa que los ojos abiertos y la boca medio abierta después de intentar comprender que efectivamente alguien en Redmond ha logrado patentar algo similar a un comando tan íntimo de Linux como es el sudo. Al parecer Microsoft obtuvo esta patente después de haber explicado que su versión del comando sudo es "personalizada", además de contar con un entorno gráfico... y parece que eso fue suficiente. Lo más irritante es que en la patente llaman "invención" a este sudo con un "toque Microsoft", y ni siquiera se hace una referencia a los más de treinta años de desarrollo que ha tenido el comando sudo bajo plataformas Unix y Linux. Al ser una versión propia de Microsoft, el comando sudo tal y como lo conocemos no corre riesgo de desaparecer, pero así están las cosas en el universo de las patentes
Microsoft y Novell han anunciado públicamente que en sólo tres años han completado las metas propuestas para cinco. Actualmente existen 475 clientes que ejecutan conjuntamente tanto Windows Server y Novell SUSE Linux en sus centros de datos.
La popular empresa informática de las tres letras no quiere ver más productos de Microsoft en su empresa. Ha ordenado retirar los paquetes Office de los ordenadores de los trabajadores que aún se resistían a dejar de trabajar con este “estándar” informático. Se conoce que quiere potenciar su propio paquete Lotus Symphony, aparte de dejar de depender de Microsoft, táctica y económicamente.
Microsoft tiene un problema con los ultra portátiles, prácticamente regala Windows XP para que la gente los compre con su sistema operativo y no con Linux. Ante la realidad de que apostar por un sistema que pidiese un super equipo, Windows 7 no pide más recursos que Vista y se plantea como una alternativa para los netbook o ultra portátiles. Claro que eso devuelve a Microsoft a la encrucijada: o vender barato y "canibalizar" su mercado para ordenadores "normales", o intentar trastocar esta situación.
Bill Gates probablemente no cantará alabanzas de Keith Curtis, un programador que ha trabajado con Microsoft durante once años y después de abandonar la compañía ha escrito un libro sobre los motivos por los que, en su opinión, ésta acabará fracasando. Desde luego, Curtis no tiene miedo alguno a decir su opinión como el gurú de Linux en que se ha convertido.