La nueva edición del Concurso Universitario de Software Libre (CUSL), hoy recordamos a cualquier persona interesada en acudir al evento que la fase final está a la vuelta de la esquina.
Una gran noticia para los cada vez más usuarios profesionales de Kubuntu: el proyecto vuelve a disponer de soporte comercial, anuncian, asegurando que cuentan con “un equipo de expertos de Kubuntu dedicados a tiempo completo capaces de asesorar, consultar, aplicar o arreglar cualquier imprevisto que surja tanto en escritorio o servidor”.
La implicación de muchos ámbitos de la sociedad (sobre todo los académicos y científicos) con la causa del software libre está muy presente. Las universidades cada vez utilizan más software libre, incluso liberando proyectos. Y laboratorios e instituciones no se quedan atrás.
Seguro que muchos recordaran cómo hace casi dos años que Microsoft consiguió colar de manera bastante dudosa (olía a muerto) su formato de documentos OOXML, convirtiéndolo en un estándar que nadie usaba, ni siquiera Microsoft Office -no correctamente, al menos. No importaba, porque los de Redmond habían conseguido su objetivo.
El software libre es una herramienta que surge desde las multitudes para saltar las vallas puestas al desarrollo tecnológico por los derechos de uso impuestos por las grandes compañías. Sus productos más conocidos son Linux y el navegador Mozilla Firefox, plataformas tecnológicas de cooperación, con código abierto y a perfeccionar por los usuarios. Pero el Estado chileno optó por Microsoft, pagando durante el 2008, 27 mil millones de pesos por el uso de licencias.