"Vengo de Extremadura. ¡Ah!, de donde el Linex", esta anécdota, repetida en foros tecnológicos de Alemania, Brasil y de otros países, ilustra el impacto mundial que tuvo hace una década el Linex, el primer software libre impulsado por una administración pública.
Si algo nos caracteriza a los usuarios de Linux, es la incurable necesidad de probar distribuciones. Aún cuando encontramos un sistema que nos gusta más que otro, que se adapta mejor a nuestras necesidades y que de paso se las lleva bien con nuestro hardware, el gusanillo de la curiosidad por probar esa otra distro, con otro entorno de escritorio, con otro gestor de paquetes, que un amigo te dijo que era genial, o de la cual leíste algo que te llamó la atención en Internet; es un sentimiento muy fuerte.
De acuerdo con lo expresado por el jefe de operación del proyecto Canaima, en los próximos días estará saliendo la primera versión alfa de esta distribución libre
Con la participación de 50 personas entre profesionales, niños, estudiantes, profesores, personal administrativo, obreros y personas con discapacidad, se realizó -el jueves 25 de abril- el 1er Laboratorio de Usabilidad de Canaima GNU/Linux, en el pasillo de Informática de la Universidad Marítima del Caribe (UMC), en Catia la Mar, estado Vargas.
Puede parecer que no, pero Corea del Norte cuenta con su propia industria del hardware y el software. Si ya en su momento os hablamos de lo sorprendente que era la tablet vendida en el país, ahora toca hablar de su sistema operativo oficial, que es algo menos… sorprendente. Tal vez sea porque este es un producto que cumple con los tópicos habituales, en vez de ofrecer algo nuevo.