VLC es uno de los reproductores multimedia más usados, y por buenos motivos. Es famoso por ser capaz de tragarse lo que sea, de reproducir archivos sin importar el formato en el que estén. Algo que cada vez es menos necesario (atrás quedaron los tiempos en los que había más formatos de vídeo de los que podíamos recordar), pero que sigue siendo una de sus mejores bazas.
Pero, ¿sigue mereciendo la pena instalar VLC sólo por eso? Es cierto que en otros aspectos se ha quedado algo atrasado; sobre todo respecto a otras apps más modernas. Afortunadamente, pronto nuestras dudas desaparecerán, con el lanzamiento de VLC 4.0. Una nueva versión que moderniza completamente uno de los programas más recomendables.
Para todos aquellos curiosos de la terminal en Linux o para quienes se han realizado la pregunta de es posible navegar por la web desde la terminal en Linux, les podemos decir que si, si es posible y esto ha sido posible desde hace mucho tiempo.
Entonces se preguntarán, porque no es algo cotidiano hoy en día, la respuesta es sencilla, pues, así como han evolucionado los sistemas operativos facilitando muchas cosas al usuario es lo mismo para navegadores y demás aplicaciones.
Respecto a la imagen corporativa, el alcalde de Pamplona, Joseba Asirón, ha posado junto a ella acompañado del concejal de Transparencia, Aritz Romeo, y del gerente de Animsa, Txema Aguinaga, que ha explicado después los detalles de la nueva imagen de la página web del consistorio en Internet, que en 2018 sumó más de 9,8 millones de páginas vistas.
A través del Programa Educativo de Tecnologías de la Información y Comunicación se llevó a cabo el Software Freedom Day, evento que contó con talleres y conferencias referentes a software libre.
La Revolución Mundial, esa que iba a protagonizar el proletariado, parecía hundirse como horizonte en 1991. En su lugar se produjo lo inesperado, una especie de aparición de la imprenta, con implicaciones en el plano económico y sociopolítico: la revolución tecnológica. Guiada de la mano de científicos del cifrado, la informática ofreció durante unos años la ilusión liberal de un espacio donde cualquiera podía expresarse, construir una gobernanza, grupos de influencia. Era el poder de la libre información.
Y sí, según los criptopunks, activistas que aún hoy pretenden retornar a aquel estado ideal, hubo un momento en el que parecía romperse el monopolio de la comunicación que durante siglos estuvo en manos corporativas. Pero la nueva imprenta tenía dos lados flacos, que la hicieron caer en las manos de quienes manejaban el viejo poder analógico: el dueño del servidor, y del sitio donde se encuentra, manda sobre las informaciones que este alberga, lo mismo ocurre con el cableado de internet; por otro lado, quien maneja el lenguaje, la programación, es dueño de toda la arquitectura.