
China ya no está compitiendo únicamente por crear mejores modelos de inteligencia artificial. Ahora quiere convertir el video generado por IA en una industria completa. Y la carrera ya no ocurre solamente entre empresas tecnológicas: ciudades, distritos y parques industriales están compitiendo por atraer a los nuevos estudios que producen películas, animaciones y microdramas utilizando inteligencia artificial.
Lo que hace apenas dos años parecía un experimento de pequeños grupos de creadores está comenzando a adoptar características de una nueva industria audiovisual: subsidios públicos, parques especializados, alquileres reducidos, fondos de inversión, capacidad de cómputo subvencionada, plataformas de distribución y programas para llevar las producciones al extranjero.
La historia del cineasta chino Zhu Zhili resume perfectamente el cambio. Cuando buscaba dónde instalar su estudio de películas con IA hace dos años, Shenzhen parecía la opción evidente por su enorme ecosistema tecnológico. En 2026 la situación es completamente diferente: Zhu asegura que recibe contactos prácticamente todos los días de ciudades y parques industriales interesados en que instale allí su tecnología o su empresa.
El cambio es enorme: las ciudades chinas ya no preguntan simplemente cómo utilizar IA. Algunas están intentando convertirse en el próximo gran centro de producción mundial de películas, series, animaciones y videos generados mediante inteligencia artificial.
De Shenzhen al resto de China: comenzó la carrera por los estudios de IA
Reuters describe una competencia creciente entre gobiernos locales chinos por atraer empresas dedicadas al contenido generado mediante IA. Las herramientas utilizadas no son demasiado diferentes de las que China ha empleado para desarrollar otras industrias tecnológicas: clusters especializados, apoyo financiero, infraestructura, alquileres subvencionados y ayudas para reducir los costos de producción.
Zhu, que además dirige el departamento AIGC de la productora China Wit Media en Shenzhen, trabaja en su propio estudio desde un espacio compartido respaldado por el gobierno municipal y la Hong Kong Polytechnic University. Según explicó a Reuters, el entorno chino combina alquiler barato, ayudas de manutención y apoyo de cómputo.
Pero Shenzhen ya no está sola.
| Lugar | Qué está impulsando |
|---|---|
| Shenzhen | Producción de microdramas, AIGC, tecnología audiovisual, espacios y apoyo a estudios. |
| Shanghái | Cómputo, modelos en la nube, clusters de microdramas con IA y distribución internacional. |
| Pekín | Fondos para tecnología audiovisual, modelos de IA, contenido, escenarios y seguridad. |
| Hangzhou / Shangcheng | Subsidios para AIGC, modelos, alquileres, contenido, parques industriales y exportación. |
| Hainan | Casos documentados de apoyo al alquiler y reducción de costos de cómputo para creadores. |
Ya no se trata, por tanto, de una sola “capital china del video con IA”. Varias regiones quieren construir su propio ecosistema.
Shanghái quiere crear clusters completos de microdramas con IA
En mayo de 2026, Shanghái presentó medidas específicas para acelerar el desarrollo de microdramas impulsados por inteligencia artificial.
El programa contempla apoyo para que las empresas alquilen capacidad de cómputo, utilicen APIs de grandes modelos alojados en plataformas cloud y adquieran datos destinados al entrenamiento de modelos especializados y agentes de IA.
Pero el plan va bastante más lejos que simplemente pagar GPUs.
Shanghái plantea un centro de servicios capaz de apoyar a las empresas en trámites, coordinación de filmaciones, recursos artísticos y musicales, marketing, análisis de datos, protección de copyright, financiación y tecnología. Además, pretende desarrollar clusters especializados en los distritos de Xuhui, Yangpu y Minhang.
La estrategia revela algo importante: China está intentando convertir AIGC en una cadena industrial. El negocio no sería únicamente “generar videos”, sino proporcionar modelos, GPUs, propiedad intelectual, guion, distribución, traducción, publicidad, talento y servicios especializados.
Pekín pone 2.600 millones de yuanes sobre la mesa audiovisual
Pekín también está utilizando financiación pública para acelerar esta transformación. En marzo anunció para 2026 un fondo de orientación de 2.600 millones de yuanes destinado al desarrollo de la industria tecnológica audiovisual en tres grandes áreas: ultra alta definición, inteligencia artificial y nuevas experiencias audiovisuales.
Dentro del área de inteligencia artificial, la ciudad señaló cinco direcciones prioritarias: contenido, tecnología, escenarios de aplicación, servicios y seguridad.
Una normativa publicada posteriormente para el periodo 2026-2029 permite financiar proyectos de “IA + audiovisual” relacionados con modelos de generación de audio y video, agentes de creación, producción virtual, edición inteligente, restauración, doblaje y otros sistemas. Determinados proyectos pueden recibir hasta 3 millones de yuanes de apoyo.
Reuters también señala que el distrito de Huairou, uno de los grandes centros cinematográficos de China, ofrece vouchers destinados a reducir los costos de cómputo de productores de microdramas con IA.
Hangzhou ofrece dinero por desarrollar IA, alquilar oficinas y conseguir reproducciones
Uno de los ejemplos más agresivos aparece en el distrito de Shangcheng, Hangzhou.
En abril se presentó un paquete específico para la industria audiovisual AIGC que incluye AI cinematográfica, microdramas, animación, videojuegos, doblaje y otros formatos de contenido generado mediante inteligencia artificial.
Entre las medidas anunciadas destacan:
| Incentivo | Apoyo máximo anunciado |
|---|---|
| Desarrollo de herramientas AIGC y producción virtual | 3 millones de yuanes |
| Uso de grandes modelos | Hasta 20% del gasto; máximo 1 millón de yuanes por empresa |
| Apoyo para oficinas | Programas de ayuda al alquiler |
| Contenido AIGC destacado | Hasta 300.000 yuanes por obra |
| Parques especializados | Hasta 2 millones de yuanes |
| Traducción y doblaje para exportación | Hasta 50% de determinados costos elegibles |
El distrito también presentó un fondo cultural de 500 millones de yuanes enfocado en contenidos, tecnología y expansión internacional.
La señal para los emprendedores resulta evidente: si vas a crear una empresa audiovisual basada en IA, varias ciudades quieren convencerte de que la construyas dentro de su territorio.
Shenzhen tampoco quiere perder la carrera
Shenzhen continúa teniendo una ventaja importante: su ecosistema tecnológico.
En 2026 la ciudad incluyó específicamente los microdramas AIGC dentro de sus programas de apoyo al sector audiovisual. Las ayudas pueden acumularse en determinados supuestos hasta el 30% del costo de un proyecto, con límites establecidos por el programa.
La ciudad contempla apoyo para creación de microdramas, investigación tecnológica, plataformas de servicios, parques industriales, espacios de rodaje y plataformas de distribución.
Existe incluso un incentivo particularmente llamativo: producciones AIGC que incorporen determinados escenarios reconocibles de Shenzhen pueden recibir apoyo adicional dependiendo de las condiciones establecidas por el programa.
Es una combinación de IA + industria audiovisual + promoción de ciudad.
La razón económica: producir video con IA se está volviendo extremadamente barato
Detrás de toda esta carrera existe una cifra capaz de explicar buena parte del entusiasmo.
Según datos de CCTV citados por Reuters, durante el primer semestre de 2026 el costo de producción de microdramas mediante IA cayó desde alrededor de 5.000 yuanes por minuto hasta apenas unos cientos de yuanes.
Un caso citado por Reuters resulta todavía más gráfico.
Pan Xiaojun, estudiante de posgrado en dirección cinematográfica en Hainan, explicó que producir convencionalmente una escena de boda podía costarle alrededor de 60.000 yuanes. Utilizando IA pudo recrear la escena surrealista que necesitaba por aproximadamente 1.400 yuanes.
Esto no significa que la IA pueda reemplazar automáticamente una producción cinematográfica profesional. Pero sí altera radicalmente la economía de determinados formatos, especialmente microdramas, publicidad, animación, contenido para redes sociales y producciones destinadas a teléfonos móviles.
Un estudio de cine puede convertirse en cinco personas y varias GPUs
Esta es posiblemente una de las transformaciones más profundas.
La producción audiovisual tradicional necesita coordinar numerosas especialidades. La generación mediante IA permite que grupos mucho más pequeños asuman una parte creciente del proceso.
En Hangzhou ya se presentan casos de equipos mínimos. Medios oficiales locales describieron una producción AIGC de aproximadamente 16 minutos realizada por dos creadores con un costo total cercano a 100.000 yuanes y que, según sus responsables, acumuló más de cien millones de visualizaciones en mercados extranjeros.
Otro segmento citado por las autoridades locales, el de los llamados AI manhua dramas o dramas animados mediante IA, trabaja con equipos de apenas tres a cinco personas y ciclos de producción de entre 10 y 15 días.
La consecuencia: la barrera para convertirse en “estudio audiovisual” está bajando. Un pequeño grupo con acceso a modelos, capacidad de cómputo y buenos profesionales de dirección, edición y narrativa puede intentar proyectos que antes necesitaban presupuestos considerablemente mayores.
China ya tiene su propia infraestructura de modelos de video
La industrialización tampoco estaría avanzando a la misma velocidad sin una potente oferta nacional de modelos generativos.
Durante 2026 la competencia entre desarrolladores chinos se aceleró. Entre las familias más visibles se encuentran Seedance, Kling, Hailuo/H3 y Wan.
Reuters señaló en julio que el mercado chino de video generativo estaba viviendo una intensa competencia, con Seedance de ByteDance y Kling de Kuaishou entre los actores destacados. MiniMax lanzó H3, capaz de generar clips de hasta 15 segundos en 2K con sonido estéreo y entradas multimodales.
Alibaba, por su parte, lanzó Wan 3.0, que admite texto, imágenes, video y audio como referencias y puede producir secuencias de hasta 30 segundos con resoluciones de hasta 1080p en las modalidades documentadas por su plataforma cloud.
La combinación es importante:
Eso explica por qué la historia es mayor que la aparición de una nueva aplicación de IA. Está surgiendo una cadena de producción.
Kling AI muestra que ya hay dinero serio detrás del video generativo
El interés inversor también ha aumentado.
En julio, Reuters informó que una ronda de financiación para Kling AI superaba los 19.000 millones de yuanes, unos US$2.800 millones, con una valoración previa a la inversión de US$15.000 millones. La operación incluía participación de grandes compañías tecnológicas chinas.
Más significativo todavía: Kling AI había registrado aproximadamente 650 millones de yuanes de ingresos durante el primer trimestre de 2026, más de cuatro veces la cifra interanual, según la información recogida por Reuters.
El video generativo comienza así a mostrar algo que toda tecnología necesita para convertirse en industria: clientes, facturación, inversión y modelos de negocio.
Los microdramas son el laboratorio perfecto
China cuenta con un formato particularmente apropiado para experimentar con esta tecnología: los microdramas.
Son series pensadas principalmente para teléfonos móviles, con episodios muy cortos, producción rápida, narrativas intensas y distribución digital. Sus características permiten probar nuevos flujos de producción mucho más rápido que en una película tradicional de dos horas.
Para una industria de IA que mejora cada pocos meses, eso representa una ventaja enorme.
Una película tradicional puede tardar años.
Un microdrama puede producirse en semanas.
Eso permite experimentar con un nuevo modelo de IA, medir audiencia, corregir errores y comenzar otra producción antes de que una superproducción convencional haya terminado siquiera su rodaje.
Pero hay una cifra preocupante: 221.900 nuevos programas de IA en seis meses
El crecimiento tiene también una cara menos atractiva.
Reuters, citando datos de DataEye, informó que durante el primer semestre de 2026 aparecieron en Douyin 221.900 nuevos programas de IA. Sin embargo, solo 1.055 superaron los 100 millones de visualizaciones, una referencia utilizada para identificar grandes éxitos.
Es una señal de advertencia.
Si producir contenido cuesta cada vez menos, la cantidad de contenido puede crecer mucho más rápido que la atención disponible de los espectadores.
La paradoja de la IA generativa:
cuando cualquier estudio puede producir diez veces más contenido, la ventaja competitiva deja de ser simplemente “poder generar videos”. La verdadera escasez pasa a ser tener una buena historia, personajes memorables y conseguir que alguien quiera mirar el resultado.
China podría descubrir el problema de producir demasiado
El riesgo de sobrecapacidad no es ajeno a la estrategia industrial china. Reuters compara el impulso actual con políticas utilizadas para desarrollar sectores como vehículos eléctricos, paneles solares y robótica, pero advierte que el apoyo simultáneo de numerosos gobiernos locales puede terminar estimulando una producción superior a la demanda.
En contenido digital el problema puede aparecer todavía más rápido.
Una fábrica necesita materias primas para duplicar su producción. Un estudio AIGC puede aumentar radicalmente su volumen simplemente comprando más tokens, GPUs o llamadas de API.
El cuello de botella no será necesariamente producir.
Será conseguir audiencia.
La IA ya intenta entrar al cine tradicional
La expansión tampoco se limita al contenido vertical para teléfonos.
Reuters informó que la Administración Nacional de Cine de China otorgó licencia de exhibición pública a “Sanxingdui: Future Memories”, una producción de ciencia ficción de aproximadamente 90 minutos. Según el reporte, se trata de la primera película de IA producida por un gran estudio chino en recibir aprobación regulatoria para exhibición cinematográfica en el país.
Esto resulta relevante porque muestra el posible camino de evolución:
No significa que las películas convencionales vayan a desaparecer. Significa que la IA está intentando avanzar progresivamente hacia formatos audiovisuales de mayor duración y presupuesto.
Actores y profesionales comienzan a preguntarse qué ocurrirá con sus trabajos
El crecimiento también está generando resistencia.
Reuters recoge preocupaciones de actores chinos sobre la utilización de su imagen en películas creadas con IA, además de temores relacionados con copyright y pérdida de empleo entre profesionales como actores de voz. Algunos consumidores también cuestionan la falta de originalidad y el uso no autorizado de personajes o movimientos procedentes de obras ajenas.
La cuestión puede volverse especialmente delicada a medida que los modelos sean capaces de mantener personajes consistentes durante secuencias más largas.
¿Quién posee un personaje generado?
¿Puede entrenarse un modelo con una película protegida?
¿Puede reproducirse la voz de un actor?
¿Quién recibe regalías cuando un avatar trabaja indefinidamente?
La tecnología está avanzando más rápido que muchas de las respuestas jurídicas.
China obliga a identificar el contenido generado mediante IA
China ya cuenta con reglas específicas de etiquetado para contenido generado o sintetizado mediante inteligencia artificial.
Las normas entraron en vigor el 1 de septiembre de 2025 y contemplan identificadores visibles y metadatos o identificadores implícitos para determinados contenidos generados mediante IA, incluyendo texto, imágenes, audio, video y escenarios virtuales.
En el caso del video, las reglas contemplan avisos visibles y requisitos relacionados con metadatos. También prohíben eliminar, falsificar u ocultar maliciosamente los identificadores exigidos.
El desafío regulatorio: China está intentando acelerar simultáneamente dos procesos que pueden entrar en tensión: convertir AIGC en una industria gigantesca y controlar los riesgos derivados de contenido sintético, copyright, suplantación y desinformación.
La siguiente batalla será exportar contenido generado por IA
Las políticas locales muestran que el objetivo no es exclusivamente el enorme mercado chino.
Shanghái contempla servicios para distribución internacional y conexiones mediante eventos y mercados audiovisuales globales. Hangzhou ofrece ayudas relacionadas con traducción, doblaje en idiomas extranjeros y distribución de obras AIGC fuera de China.
Eso puede tener una consecuencia especialmente interesante.
Tradicionalmente, localizar una serie para diez países implicaba contratar traductores, actores de doblaje y equipos de posproducción para cada mercado. La IA puede reducir una parte importante de ese trabajo mediante traducción automática, voces sintéticas, sincronización labial y adaptación audiovisual.
Un estudio pequeño podría teóricamente producir una historia en China y publicar versiones localizadas para Latinoamérica, Europa o el Sudeste Asiático en un periodo mucho más corto.
La producción audiovisual empieza a parecerse cada vez más al software: crear una vez, localizar rápidamente y distribuir globalmente.
¿Estamos viendo el nacimiento de las “fábricas de contenido”?
El término puede parecer exagerado, pero técnicamente el modelo comienza a ser posible.
Una empresa podría automatizar progresivamente:
El humano no necesariamente desaparece de ese flujo. Cambia de posición.
Dirección, selección, edición, narrativa, supervisión, interpretación y control de calidad pueden seguir siendo decisivos. Pero una parte creciente del trabajo mecánico puede automatizarse.
El verdadero negocio puede no estar en las películas
Si esta industria madura, las empresas más importantes no tienen por qué ser únicamente los estudios.
Alrededor de ellos aparece otra economía:
- proveedores de GPU y aceleradores;
- cloud computing;
- modelos de generación de video;
- modelos de voz y música;
- herramientas de edición;
- gestión de personajes consistentes;
- plataformas de derechos de autor;
- datasets audiovisuales;
- traducción y doblaje mediante IA;
- distribución internacional;
- moderación y detección de contenido sintético;
- almacenamiento de enormes volúmenes audiovisuales.
En otras palabras, el video generado por IA puede convertirse en una industria tecnológica incluso aunque una gran parte de las películas producidas nunca tenga éxito.
Preguntas y respuestas
¿China realmente está creando una industria de video generado por IA?
Existen señales claras de industrialización: gobiernos locales ofrecen subsidios, capacidad de cómputo, espacios, parques especializados y ayudas a empresas audiovisuales AIGC, mientras plataformas y compañías tecnológicas desarrollan modelos y canales de distribución.
¿Qué ciudades están participando?
Entre los casos documentados durante 2026 aparecen Shenzhen, Shanghái, Pekín y Hangzhou, además de iniciativas y apoyos en otras regiones como Hainan.
¿Por qué los gobiernos locales quieren estas empresas?
Porque AIGC combina varias industrias de crecimiento potencial: inteligencia artificial, cloud, producción audiovisual, propiedad intelectual, publicidad, videojuegos, entretenimiento y exportación cultural.
¿Es realmente más barato producir con IA?
En determinados formatos sí. Reuters citó datos de CCTV según los cuales los costos de microdramas con IA cayeron durante el primer semestre de 2026 desde unos 5.000 yuanes por minuto hasta unos pocos cientos de yuanes. Esto no implica que todos los tipos de producción audiovisual puedan conseguir el mismo ahorro.
¿Qué modelos chinos generan video?
Entre los ecosistemas más destacados durante 2026 están Seedance, Kling, MiniMax H3/Hailuo y Wan, además de otros modelos que compiten en el creciente mercado chino de video generativo.
¿La IA ya está produciendo películas completas?
Existen producciones largas y experimentos cinematográficos. Reuters informó que “Sanxingdui: Future Memories”, de aproximadamente 90 minutos, obtuvo autorización de exhibición pública en China y fue presentada como la primera película de IA de un gran estudio chino en lograrla.
¿Los actores podrían ser reemplazados?
La tecnología puede reducir la necesidad de determinadas tareas y ya existen preocupaciones profesionales sobre imagen, voz y empleo. Sin embargo, la producción audiovisual continúa necesitando dirección creativa, narrativa, supervisión y múltiples capacidades humanas. El impacto final dependerá del tipo de producción y de cómo evolucione la regulación.
¿China obliga a identificar videos generados con IA?
Sí. Desde septiembre de 2025 existen reglas de identificación para contenidos generados o sintetizados mediante IA, con requisitos visibles e implícitos dependiendo del tipo de contenido y servicio.
¿Puede haber demasiado contenido generado por IA?
Ese riesgo ya aparece. DataEye contabilizó 221.900 nuevos programas de IA lanzados en Douyin durante el primer semestre de 2026, mientras una proporción muy pequeña alcanzó el umbral de 100 millones de reproducciones citado por Reuters.
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En resumen
China está intentando hacer con el contenido generado mediante inteligencia artificial algo mucho más ambicioso que lanzar aplicaciones populares: convertirlo en una industria.
Shenzhen ofrece un potente ecosistema tecnológico y programas para microdramas. Shanghái quiere construir clusters especializados y reducir el costo del cómputo. Pekín ha movilizado fondos para tecnología audiovisual. Hangzhou subsidia desde herramientas AIGC y grandes modelos hasta alquiler, distribución y traducción para mercados internacionales.
Al mismo tiempo, compañías chinas están desarrollando algunos de los modelos de generación de video más competitivos del momento y atrayendo miles de millones en inversión.
Pero precisamente ahí aparece el riesgo: cuando producir un video cuesta una fracción de lo que costaba anteriormente, el mercado puede inundarse de contenido mediocre. Los 221.900 programas de IA aparecidos en Douyin en solo seis meses son una primera señal de lo que ocurre cuando la capacidad de producción crece más rápido que la atención humana.
La verdadera revolución quizá no sea que una IA pueda generar una película
Lo verdaderamente disruptivo es que una ciudad pueda reunir modelos, GPUs, estudios de cinco personas, plataformas de distribución, subsidios y herramientas de traducción para producir miles de historias y enviarlas inmediatamente al mercado mundial. China parece haber entendido que el próximo negocio del video generativo no será solamente crear mejores imágenes: será construir toda la industria que exista alrededor de ellas.

