Aunque la tecnología parezca un tema que no tiene mucha relación con el derecho, la realidad es que, al contrario, en un mundo globalizado y digitalizado es inaceptable que el derecho no se adapte a las exigencias de la modernidad.
Hoy, el mundo jurídico se enfrenta a un reto enorme para lograr una transformación respecto a la forma en que se ofrecen los servicios legales. La pregunta clave es ¿cómo lograrlo?
Un investigador, dedicado a la seguridad informática, ha encontrado un fallo en Facebook que permite colocar spam en el muro de cualquier usuario. Aprovechando este fallo de la red social, los usuarios de Facebook que visitan la red social a través de su teléfono inteligente se pueden encontrar con una ventana emergente que se lanza para cualquier propósito, el que hayan decidido los atacantes. Y evidentemente, esto supone un importante riesgo para los usuarios.
Usuarios de internet en Vietnam perdieron este año cerca de 640 millones de dólares por afectaciones de virus informáticos, lo que significa un incremento interanual de 21 por ciento, según informó el grupo tecnológico BKAV.
El numero de internautas a nivel mundial crece a diario. Se estima que hoy navegan en la red cerca de cuatro mil millones de personas. En consecuencia, la economía digital global es un espacio que ofrece enormes oportunidades acompañadas de desafíos, tanto para los gobiernos como para las empresas y los ciudadanos en todas las regiones.
El Índice de Evolución Digital para Latinoamérica y el Caribe (DEI LAC), que publicaron recientemente Mastercard y The Fletcher School de Tufts University en conjunto, destaca que Chile, Costa Rica, Uruguay, México y Colombia son los líderes en la región, tanto en el estado de la evolución digital como en su grado de progreso.
Panamá ocupa la sexta posición en el informe. Ante esa realidad Irvin A. Halman, administrador general de la Autoridad Nacional para la Innovación Gubernamental (AIG), indicó que Panamá si fue estudiado y se encuentra en los cuadros que muestra el resumen ejecutivo, muy pegado a Costa Rica, con un nivel de inercia en la posición 10 igual que República Dominicana y cercana a Chile.
Explicó que el modelo de medición y factores está orientado a la capacidad de los países, que incluye aspectos de inclusión financiera, tomando en cuenta una multiplicidad de índices conocidos.
La seguridad biométrica (aquella que se vale de características del cuerpo humano, como las huellas, el iris o el rostro) no es infalible. Las vulnerabilidades abundan: desde delincuentes que burlan estos mecanismos para robos tan sencillos como efectivos, hasta sofisticadas máscaras que desbloquean sistemas de reconocimiento facial.