Las nuevas tecnologías rara vez funcionan de forma independiente sin influir en el entorno en el que se encuentran. Por eso es extremadamente importante entender lo que vendrá en el futuro. A continuación se enumeran algunas de las tendencias tecnológicas que veremos durante 2019.
Los Mini PCs son cada vez más pequeños por fuera, y más grandes por dentro. Silenciosos, potentes y compactos, cada día que pasa resultan más útiles. La mayoría están diseñados para usar Windows (al menos los comerciales), pero hay otros que se fabrican con Linux en mente. Es el caso del MintBox Mini 2 de la compañía israelí CompLab, un mini PC con Linux que ha sido desarrollado en colaboración con los creadores de la distro Linux Mint.
Pero no hay que perder de vista que sigue siendo un PC estándar, así que también se puede instalar Windows 10 u otras versiones de Linux, sin ningún problema. O hacer un arranque dual.
La característica más interesante del MintBox Mini 2 es que no tiene ventiladores, así que es completamente silencioso. Soporta temperaturas de funcionamiento de hasta 45 grados, y una humedad de hasta el 95%. El calor lo elimina mediante un potente disipador que cubre toda la carcasa:
Ya en otras ocasiones he comentado que Windows 10 es el último Windows de Microsoft, pero no será el último sistema operativo seguro. Ya tiene fecha de caducidad (final de soporte para Win 10), ya que lo siguen mejorando como un Rolling Release hasta que paren dentro de un tiempo y cesen su soporte, que dependiendo de la versión o edición oscila entre 2021 y 2029. Y muchos se preguntan, después de esto ¿qué? Si no habrá un Windows 11.
Clement Lefebvre de Linux Mint público sus novedades mensuales para dejarnos saber qué características y mejoras están siendo desarrolladas para la siguiente versión del sistema operativo sabor menta.
Anunciado el mes pasado como la primera actualización de la serie Linux Mint 19, Linux Mint 19.1 Tessa contará con todas las novedades de Ubuntu 18.04 LTS Bionic Beaver junto al nuevo entorno grafico Cinnamon 4.0, que llegará en un futuro próximo.
Siempre he considerado a los avances de la técnica y a su encarnación en la evolución tecnológica uno de los mejores ‘sismómetros’ que miden del progreso de nuestra civilización. Y, además, uno de los instrumentos más poderosos para incrementar nuestra liberación en la vida cotidiana y, por tanto, nuestro espacio de libertad individual al respecto.
La evolución tecnología ha sido para mí, durante mucho tiempo, algo relacionado con soluciones de la técnica cada vez más poderosas y elegantes que nos impulsaban a un futuro siempre prometedor. Cada solución que nos proponían era una eficaz resolución a la función y uso que necesitábamos y a la que un nuevo artefacto (material o no) daba satisfacción, liberándonos para siempre de ese problema y permitiéndonos, a continuación, centrarnos en el siguiente.
Esto me reconciliaba con el tiempo que nos ha tocado vivir. Y lo sentía así al escuchar sobre ello en persona a gente excepcional como Vint Cerf; Alan Kay; Michael Bletsas o Nicholas Negroponte; Tim Berners-Lee, Jimmy Wales; John Perry Barlow o Tim O’Reilly, y tantos otros. Sin olvidar, por supuesto, al insobornable Richard Stallman y sus críticas a la corporatocracia.