Cuando salió la Raspberry Pi, un proyecto del que además, se supo mucho antes de que tuviesen un prototipo funcional, la industria electrónica no se había dado cuenta del nuevo mercado que se abría. Los de la Pi parece que abrieron la caja de Pandora y entonces surgieron muchas otras tarjetas que son computadoras completas, todas usando alguna distribución de Linux.
Es una realidad: vivimos la era del espionaje electrónico y los intentos de los gobiernos por controlar y vigilar la actividad de los ciudadanos en Internet y las telecomunicaciones no se detendrán con las revelaciones de Edward Snowden. Pero los ciudadanos pueden retomar el control sobre su privacidad y libertades digitales mediante el uso de software libre y tecnología de cifrado de información en comunicaciones como el correo electrónico.
Windows es el sistema operativo más utilizado de toda la red, por ello la mayor parte de los desarrolladores, al igual que los piratas informáticos, suelen lanzar sus aplicaciones para este sistema. Sin embargo, poco a poco la cuota de mercado de Linux, especialmente en entornos profesionales y servidores, sigue creciendo, lo que llama cada vez más la atención de estos de cara a sacar beneficio de este sistema operativo.
Organizaciones y expertos especializados en el área digital analizaron los alcances del proyecto de acuerdo aprobado por la Cámara Baja, que autoriza al Estado el uso de software libre. Soberanía tecnológica, ahorro, libertad sin gratuidad y logro de estándares internacionales, son algunas de las aristas abordadas.
Hoy mismo habíamos hablado de que había salido a la calle una nueva versión de Arch Linux, la versión 2015.11.01 y que estaba lista para descargar en arquitecturas x86/64. Pues los usuarios de Raspberry Pi también estáis de enhorabuena ya que vais a poder ejecutar Arch Linux en vuestra Raspberry Pi con RaspArch.