Sin embargo, a pesar de que otras alternativas aparecen en el horizonte, cabe resaltar que la principal competencia no está en Apple, Novell o Red Hat, sino en Microsoft mismo. Windows XP sigue siendo el sistema operativo dominante en el mercado, y la lealtad que ha desarrollado en los administradores de TI es uno de los principales obstáculos que ha impedido llegar a Vista u otra alternativa en forma masiva a las empresas.
Y claro, Windows Vista es en sí mismo su principal obstáculo, ya que no ha generado confianza suficiente para ser considerado como reemplazo para el maduro y finalmente estable Windows XP. Vista llegó al mercado plagado de “bugs”, careciendo de muchas de las ventajas prometidas por Microsoft, y con un sinfín de problemas de compatibilidad. Las famosas BSOD que parecían extintas Windows XP, ahora en Vista son cosa cotidiana. Las aplicaciones fallan regularmente, y cosa cómica, con cada falla aparece un mensaje diciendo que Windows está buscando una solución al problema. ¿Irónico no?, si existiera una solución en el sistema ni siquiera debería presentarse el problema, ¿correcto?
Los equipos instalados con Vista son ineficientes en cuanto al uso de recursos, consumo de poder, y lo más preocupante, como herramienta para incrementar la productividad del usuario. En comparativos realizados recientemente, una Laptop corriendo Linux inicia notablemente más rápido y se desempeña a mayor velocidad que una idéntica con Vista. Además, con los nuevos ambientes gráficos y herramientas de escritorio, Linux ofrece una suite más amigable y ligera que su contraparte de Microsoft.
De seguir esta tendencia, parece ser que Vista no llegará a liderar el mercado del escritorio, y que lejos de incrementar la dominancia de Microsoft en este segmento, servirá para que nuevas alternativas incrementen su presencia a niveles considerables. ¿Será esta una de las razones por las cuales Bill Gates dejó la dirección de Microsoft para dedicarse a la filantropía?. Mas vale aquí corrió que…
Fuente: Milenio
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