Hasta ahora el portátil de menos de 100 dólares, (y que ya se empina cerca de los US$200 en la práctica) conocido como XO, utilizaba Linux como sistema operativo, una característica que puede ser diferente a partir del próximo año pues Microsoft está preparando una versión de Windows XP para éste.
La versión de prueba estará disponible en enero, y la compañía lleva más de un año desarrollando esta nueva vertiente del sistema operativo, cuyo principal reto ha sido adaptarlo al uso de memoria flash en vez de un disco duro. La compañía, por el momento, no ha revelado más detalles sobre su apoyo a la iniciativa OLPC.


