Calligra Words: La aplicación imprescindible de cualquier suite ofimática que se precie, el procesador de texto. Como ocurre con los demás componentes de Calligra, este editor se organiza entorno a una ventana principal, donde editar y redactar el texto, y un panel lateral derecho que muestra acceso a las herramientas más comunes. Ofrece prácticamente las funciones de cualquier procesador actual, destacando su gestor de estilos, para formatear texto por bloques de forma rápida, y plantillas básicas, para no empezar de cero. Sin embargo, su verdadero potencial está en el panel lateral, desde donde puedes editar texto cómodamente.
Calligra Stage: Tras los procesadores de texto, la segunda aplicación más demandada es el editor de presentaciones. En el caso de esta aplicación, lo primero que destacan son sus plantillas, que aunque no son muchas, son una buena forma de empezar con nuestra presentación particular. Como en el caso anterior, el panel lateral derecho permite cambiar el estilo de cada diapositiva, para incluir texto, gráficos o alguna imagen. Además, también sirve para reproducir las presentaciones una vez estén terminadas, y las herramientas de dibujo incluídas, aunque básicas, sirven para su propósito.
Calligra Sheets: En tercer lugar, destaca la herramienta para la edición de hojas de cálculo de Calligra. Como en los casos anteriores, ofrece plantillas para casos concretos.
Calligra Flow: Una herramienta para crear diagramas, ideal para mapas de ideas y toda clase de gráficos de este tipo. Los resultados no son muy vistosos visualmente pero sí sirven a su propósito para plasmar ideas complejas de forma más simple, con un buen surtido de cajas y elementos con que generar los diagramas.
Kexi: Aunque han perdido popularidad dentro de los paquetes ofimáticos, las bases de datos siguen siendo importantes para organizar gran cantidad de información y realizar búsquedas. En este sentido, Calligra ofrece una herramienta para crear bases de datos relativamente fácil de usar y a la altura de otras aplicaciones similares.
Calligra Plan: Todas estas aplicaciones sirven para cumplir un propósito, pero sin una herramienta que ayude a organizar y jerarquizar tus tareas, de poco servirán si no tienes tiempo suficiente para utilizarlos. En ese sentido, Calligra Plan es una herramienta a tener en cuenta, que organiza tareas y subtareas en formato lista y en una línea de tiempo. Con este organizador podrás gestionar no sólo tareas individuales, sino también proyectos enteros, propios
Krita: Para terminar, una aplicación que merece ser analizada por separado. Este potente editor gráfico, a la altura de GIMP, por poner otro ejemplo de código abierto, permite editar imágenes de forma profesional con pocos conocimientos. Está enfocado al dibujo, con una paleta de dibujo muy completa, pero también sirve para edición. Su aspecto es similar al de aplicaciones similares. En el caso de Windows, necesitarás descargar el instalador aparte del de Calligra. Además de esta herramienta, con Calligra se incluye Karbon, un programa de dibujo vectorial.
Está claro que Calligra no es Microsoft Office. Hay que tener en cuenta la diferencia de recursos con que cuenta uno y otro proyecto para su desarrollo y mejora. Un ejemplo caro está en el uso de plantillas, cuya colección en Office es interminable, y que en Calligra debería mejorar de cara al futuro con repositorios de los propios usuarios. En cualquier caso, como paquete ofimático, Calligra es muy completo, ya que además de las herramientas básicas, ofrece aplicaciones complementarias que no todas las suites suelen incluir. Por otro lado, el aprovechamiento del espacio en pantalla con el panel lateral derecho lo convierte en una alternativa a Office a tener en cuenta. Aún hay mucho camino por recorrer hasta que Calligra haga sombra a Office u OpenOffice, pero está claro que ahí está y que ofrece garantías en los principios básicos de la ofimática.
Fuente: http://bitelia.com/
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