Pero existe una tercera opción, como se explica en InfoWorld, que las empresas tienen cada vez más en mente: migrar a Linux. Se pueden aprovechar las licencias de XP y poner VMware sobre Linux. Las aplicaciones de misión crítica pueden seguir funcionando con XP, mientras que lo demás se pasa a un entorno nativo Linux que no te dará dolores de cabeza en unos años. Además, Linux soporta totalmente la arquitectura de 64 bit, por lo que no tendrás que preocuparte de que tu sistema no pueda adaptarse a la próxima generación informática.
No sólo eso. Linux funciona estupendamente en el hardware de sobremesa que ya existe, incluso en los PCs que tienen varios años de antigüedad. Con un procesador de 1,5GHz y una memoria RAM de 512MB, Linux puede realizar todas las tareas diarias de una empresa. Algo que no puede decirse de Windows Vista.
Fuente: Infoworld
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