Una particularidad destacable: no está basada en ninguna otra distro.
Al no estar basada en otras distribuciones, cuenta con algunas sutiles diferencias, como el uso de su propio sistema de paquetes (JNP) que permite una actualización sencilla del sistema, así como instalar o eliminar programas.
Podríamos considerar a Jarro Negro como una distro “ligera“, ya que los requisitos mínimos que demanda para un ordenador no son nada exigentes: Procesador x86 a 500mhz y 128Mb de RAM, más o menos lo que vendría siendo un Pentium III, para hacernos a la idea.
Un punto a favor es la utilización de Enlightenment como gestor de ventanas
Sus creadores realizan conferencias y charlas en distintas universidades y escuelas de México con el fin de promocionar el software libre.
El proyecto tiene mucho mérito y creo que es destacable el trabajo que han hecho.
Puede descargarlo: la última versión de Jarro negro
Más información: http://www.jarronegrolinux.com


