Esta semana fueron blanco de atacas, varios sitios populares de internet, a veces uno diría que se vivía más seguro en la era no-digital, aunque fuera menos divertido.
Google ha comenzado un programa que pretende fomentar la seguridad de su navegador Chrome de cara al futuro. Gracias a él pagarán a cada investigador que encuentre una vulnerabilidad en Chromium, plugins nativos y Webkit. Teniendo en cuenta que el pago será de 500 dólares por vulnerabilidad reportada y de 1.337 dólares si la misma es considerada grave, Google se está asegurando una gran afluencia de público comprobando la seguridad del desarrollo, es decir, un gran testeo popular, crowdsourcing.
El arranque de Google Buzz ha sido completamente desastroso. Una empresa del tamaño de Google no puede permitirse el lujo de lanzar un servicio que compromete de múltiples formas la privacidad de los usuarios, tal y como ha sucedido. Como ya adelantó mi compañero Javier Muniz en su Buzz A Fondo, la estratagema de aceptar automáticamente seguidores expuso conversaciones y comentarios privados de montones de usuarios.
La Shanghai Jiaotong University también está relacionada con los ataques a la Casa Blanca en 2001.Los recientes ciberataques sufridos por Google y otras 30 organizaciones parecen haberse originado desde los ordenadores de dos centros educativos de China. Así lo informaba The New York Times, este fin de semana. Uno de estos centros se identificó como la Shanghai Jiaotong University y el otro como la Lanxiang Vocational School, una institución académica de la provincia de Shandong con vínculos evidentes a los militares del país.
Contra viento y marea ahora google quiere estar en todas, y esta vez presenta Skipfish herramienta que permitirá a los desarrolladores explorar aplicaciones web en busca de posibles vulnerabilidades.