Richard Stallman dejó en Neuquén sus ideas sobre el movimiento del software libre, una organización que fundó en los ochenta para liberar a los nacientes usuarios de la informática.
Para unos es un loco; para otros, un extremista.
Richard Stallman es, sin duda, un personaje trascendental de la era de la información, cuya influencia podría ser aún mayor después de su propio tiempo de vida. Es, también, un hombre que ha perdido a su familia y que cuando pensó que por fin había encontrado un lugar especial al cual llamar hogar, lo perdió, a pesar de lo mucho que hizo para evitar su destrucción.
Eric Raymond uno de los lideres del mundo de Open Source, autor de la Catedral en Bazar, defendió al padre del Software Libre Richard Stallman, manifestó que la prensa se equivoco y mal interpreto las declaraciones de Stallman sobre Steve Jobs.
Richard Stallman expresó su postura ante las redes sociales, a las que acusa de monitorizar y vigilar a sus usuarios. Meses atrás, Julian Assange, fundador de Wikileaks, dijo que Facebook es la “más terrible máquina de espionaje jamás inventada”
A finales del año pasado, el presidente Obama firmo una ley que hacia posible detener por un tiempo indeterminado a sospechosos de terrorismo sin proceso judicial alguno. Protestantes pacíficos del movimiento Occupy en todo el mundo han sido etiquetados como terroristas por las autoridades. Iniciativas como SOPA promueve monitoreo diligente de las comunicaciones. Hace treinta años, cuando Richard Stallman lanzo el proyecto GNU, y durante las tres décadas que siguieron, sus visiones algo extremistas y sus peculiares payasadas fueron ridiculizados fueron marcadas como paranoia — pero míranos aquí, en el 2012 ¿Que pasaría si sus paranoias se han hecho realidad?.