Gran parte de los centros educativos gallegos funcionan con programas
informáticos piratas. El precio que impone la compañía de Bill Gates para las
licencias de sus productos se escapa de los limitados presupuestos escolares. El
profesor Carlos Busto decidió buscar una alternativa y consiguió convencer a la
dirección del instituto de que la solución era el software libre. Podría
abaratar costes y además enseñar a sus alumnos a respetar la legalidad.
Anticuados en poco tiempo
"La Consellería de Educación nos envió ordenadores, pero enseguida se quedaron anticuados. Había que actualizarlos y comprar más terminales, por lo que no quedaba otro remedio que piratearlo todo'', explica Busto. En el IES Espiñeira, el dinero destinado para las clases de informática ronda los 9.000 euros anuales y dotar a los cuarenta ordenadores de los que disponen de programas les costaría unos 24.000. "Utilizando un sistema operativo como Linux conseguimos que una empresa nos instalase veinte ordenadores por un presupuesto adecuado, de 1.200 euros'', asegura. Tener copias piratas acarrea, además, otros inconvenientes. Si el ordenador falla no hay a quien llamar para que lo arregle. "El año pasado tuvimos bastantes problemas, durante algún tiempo incluso no pudimos dar clases. Con el Linux, los ordenadores se cuelgan menos y si lo hacen es más fácil detectar el problema'', explica Busto.
A principio de curso, éste es el primero en el que trabajan totalmente con software libre, la implantación del nuevo sistema no resultó muy popular entre el alumnado, que no ocultaba sus recelos. "Nos pareció mal, es algo raro y había que cambiar muchas cosas'', explica Tamara, una estudiante del centro. Sin embargo, ahora reconoce que trabajar con Linux no es tan diferente a hacerlo con Windows y en general el alumnado se siente preparado para enfrentarse a las prácticas en empresas que realizarán este mismo curso.
Su profesor, Carlos Busto, está convencido de que sus alumnos no tendrán ningún problema cuando se enfrenten al mercado laboral, a pesar de que la mayor parte de las compañías trabajan con programas informáticos de Microsoft. "Si hubiese visto que era muy diferente me lo hubiese replanteado'', afirma.
Cuestión de ética
Carlos Busto insiste en que, además de por economía, el software libre es una buena alternativa para la educación, porque ayuda a transmitir ética. "Microsoft es totalmente abusivo'', explica, "yo antes no era totalmente consciente de su posición''.


