Con un acuerdo de exclusividad absoluta, Intel anunció que las tablets que vengan con el Intel “Clover Trail” serán aquellas y sólo aquellas que contengan Windows 8 como sistema operativo. Y cuando hablamos de Windows 8, no hablamos de Mac OS X, ni Linux, ni Windows 7, ni mucho menos XP. Microsoft e Intel se han unido otra vez para cerrarle las puertas a cualquier otro sistema operativo que quiera sacar provecho de la nueva generación de chips para tablets. La excusa técnica es la compatibilidad de base con Windows 8, que será mucho mayor y proveerá de mejoras considerables en cuando a rendimiento que las que puede ofrecer Linux,Android o cualquier otro sistema operativo. Por su parte, Intel Atom “Clover Trail” se trata de una combinación entre CPU y GPU de última generación. En el cpu doble núcleo de 32nm habitará la potencia y el GPU PowerVR SGX 544MP2 completará el combo, otorgando un rendimiento similar al del Apple A5X del iPad.
La percepción que tienen algunas compañías sobre lo que significa el código abierto es heterogénea y no se puede juzgar dese algún punto de vista moral sin chocarse de frente ante la ley que impera en el mercado (que nos importe o no es otra cosa), que refiere a que cada compañía es dueña de hacer lo que quiera con su producto. Ahora, en términos de negocio y conveniencia, cuesta entender que Intel le esté cerrando las puertas a la variedad y la flexibilidad, que es la que en última instancia agranda la base de consumidores posibles. En el caso de Microsoft, un acuerdo de exclusividad a mi, personalmente, me suena más a inseguridad sobre lo que tiene para presentar, disfrazado de táctica monopólica de manual. Lo interesante de toda esta novela en ciernes es que Google, con Android, le había dado soporte reciente a la plataforma x86 de Intel, y con esta indiferencia hacia Android y Linux, la gente de Mountain View debe estar acordándose de las familias de todos en Intel.
Fuente: TechCrunch
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