Desde el punto de vista constructivo, estas máquinas, también más amigables ecológicamente por su bajo consumo de energía, se distinguen por otro elemento muy importante: prácticamente todas están concebidas para utilizar sistemas operativos de software libre y no propietario, lo que en otras palabras quiere decir que emplean distribuciones de LINUX en lugar de los sistemas propietarios y de código cerrado Microsoft Windows. Y esto no es una casualidad, porque esta demostrado que muchas distribuciones de LINUX aprovechan al máximo los recursos del hardware, lo cual las hace muy atractivas para este tipo de proyectos.
La tendencia hasta el momento era diseñar y producir estas máquinas computadoras "simplificadas", solo en versiones portátiles (tamaño "Laptop" o "Notebook") pero, ahora se está produciendo un fenómeno muy interesante, el cual consiste en extender la vida útil de máquinas consideradas como obsoletas, mediante la implementación de estas y otras tecnologías.
SIN DISCOS DUROS LOS LLAMADOS "CLIENTES LIGEROS"
Para los que llevan mucho tiempo trabajando en el campo de las ciencias informáticas, el término "terminales tontas" les es bastante familiar. Se trata de una tecnología que estuvo en boga hace dos décadas, cuando las dimensiones de las computadoras eran de tal magnitud que no se podía ni soñar en una máquina "de escritorio".
De esa temprana época en la historia de la computación datan las llamadas "terminales tontas" que se interconectaban al sistema centralizado, no pasando de ser mucho mas allá de un teclado con su correspondiente pantalla, ya que por esos tiempos el tan actualmente ubicuo "Mouse" no se utilizaba debido a que todo se hacía en "modo consola" y por línea de comando.
Ahora, a la luz de la proliferación acelerada de las máquinas de escritorio principalmente, los esfuerzos para el uso racional de la electricidad adquieren una alta prioridad. Es así como la simple aritmética demuestra que la supresión de los discos duros o rígidos no solo disminuye el consumo de energía sino que también le aumenta la fiabilidad a los llamados "terminales de cliente ligero".
Si se une a esto el empleo de monitores de cristal líquido, con un consumo energético mucho menor que los de tubos de rayos catódicos o "cinescopios", y la utilización de unidades de memoria para el almacenamiento de datos en la propia terminal mediante la tecnología "flash", es posible lograr en muchas aplicaciones un ahorro considerable de recursos en hardware, así como una disminución sustancial en el consumo de energía.
Hace poco tiempo, un especialista en hardware me comentaba acerca de los problemas asociados a la imprescindible climatización de los locales donde están instaladas las máquinas computadoras, y en su análisis hacía referencia a una experiencia en la cual tuvo participación. Fue un ensayo acerca del impacto en la carga térmica que causo la sustitución de diez monitores convencionales de 17 pulgadas empleados en una sala de redacción, por sus equivalentes de cristal líquido. Un cuidadoso análisis del incremento en la temperatura del local después de estar funcionando todos los monitores durante 4 horas, permitió contrastar la diferencia entre el empleo de una u otra tecnología. En la práctica, el cambio de los monitores hizo que el consumo de energía eléctrica por parte del equipo de climatización (aire acondicionado) bajara sustancialmente, y no solo esto, sino que también puede avizorarse una extensión de la vida útil del motocompresor, pues desde que se instalaron los monitores de cristal líquido, la máquina de refrigeración trabaja menos horas al idea para mantener la misma temperatura de confort, ubicada entre 22 y 24 grados Centígrados.
Es así como las mas recientes experiencias en la creación de máquinas portátiles más eficientes, que consuman menos energía y no utilicen discos duros, están pasando a incorporarse a la práctica diaria en numerosas instalaciones, donde el numero de computadoras funcionando hacen muy atractivo el adoptar estas novedosas y eficaces tecnologías.
Fuente: CubaAhora
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