Así, quien actualice desde Windows 8 u 8.1 y tengan su distro bien instalada con soporte UEFI no debería padecer ningún contratiempo con el GRUB, según explican en LinuxBSDos y confirma uno de los empleados de Microsoft en la wiki comunitaria de Windows. El sistema está preparado en ese caso para actualizar solo sus propios archivos y no tocar nada más.
Será quien haya desactivado el arranque seguro y tenga el GRUB instalado en el MRB o incluso en una partición cualquiera, junto con Windows, quien muy posiblemente asista al borrado del mismo. Así pues, usuarios de Windows 7 que vayáis a actualizar, a vosotros os toca la china sí o sí. ¿Cómo evitarlo? No se puede, por lo que es recomendable que os hagáis con una copia de Super Grub2 Disk o similares y a recuperar se ha dicho.
Por lo demás nos llegan las primeras alabanzas y críticas de Windows 10, que es lo normal, pero nada cambia en este aspecto; es decir, Windows 10 no cambia nada.
Fuente: Agencias
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