Una nueva Ley sobre los contratos de software que prepara el American Law Institute (ALI) considera como garatía de facto que todo el software debería lanzarse al mercado sin defecto. En esta ocación, Microsoft y Linux Foundation se han puesto del mismo lado en una batalla legal y han enviado una carta expresando su común desacuerdo con una propuesta de ley que un grupo planea enviar a los jueces estadounidenses.
Cuando trabajamos diariamente con nuestro querido y amado GNU/Linux, tenemos muchas razones para amarla sin importar que distribución tengamos o este utilizando.
El nuevo buscador de Microsoft que va a substituir a Live.com y con el cual la compañía de Redmond piensa hacer la competencia a Google, se hospeda en servidores GNU/Linux. La noticia no debería tener especial transcendencia, pues Microsoft puede haber subcontratado su desarrollo a una empresa externa, ni que sea en parte, y que esta trabaje sobre el sistema operativo del pingüino, o bien que lo aloje en un ISP que también trabaje con Linux, pero sin lugar a dudas la guerra que se mantiene entre los creadores de Windows y la comunidad del software libre hacen que cualquier pequeña noticia de este tipo adquiera un carácter marcadamente importante.
Un documento publicado en la base de conocimiento de IBM demuestra los avances que GNU/Linux ha hecho en el campo de la informática verde o 'Green IT', cada vez más apreciada por las empresas que buscan eficiencia y un ahorro de consumo y costes en sus infraestructuras tecnológicas. Las soluciones Open Source han demostrado en los últimos tiempos aprovechar los recursos hardware al máximo, algo vital para las empresas.
El sistema operativo GNU/Linux -a menudo denominado tan sólo como Linux, que es el nombre del núcleo del SO- hace uso de un buen número de lenguajes de programación en sus distintos componentes. ¿Cuáles son esos lenguajes? Cada tipo de recurso parece tener ciertas preferencias, y es que hay lenguajes más adecuados para unas cosas. Obviamente el lenguaje de programación C sigue siendo la base, pero hay mucho más implicados.