Desde hace algunos años, Microsoft incorporó en Windows 10 y 11 el Subsistema de Windows para Linux (WSL2), una herramienta que permite ejecutar distribuciones Linux de manera nativa dentro del entorno Windows, sin necesidad de máquinas virtuales completas.
- Visto: 672

El atractivo principal de Linux siempre ha sido su naturaleza abierta y flexible. Cualquier persona con conocimientos técnicos puede crear una distribución adaptada a sus necesidades.
Ejecutar aplicaciones de Windows en Linux siempre ha sido un desafío. Herramientas como Wine o WinApps han sido durante años las opciones más conocidas, pero muchas veces presentan problemas de compatibilidad.
Migrar de Windows a Linux puede parecer un reto, pero con los consejos adecuados el proceso se convierte en una experiencia enriquecedora.
Desde su aparición, el Subsistema de Windows para Linux (WSL) ha evolucionado de forma notable.