Las personas siempre hemos tenido cierto temor por lo efímero que puede resultar el tiempo, puesto que pensamos que es la medida para calcular nuestro triunfo en la vida. Por eso, cuando sentimos que lo estamos malgastando, una interrogante atormenta nuestra mente: «¿Acaso estoy desperdiciando mi vida?».
Generalmente, uno de los activadores de esa angustiosa pregunta suele darse cuando jugamos, siendo los videojuegos del casino online el punto de mira de nuestras autocríticas.
Pero ¿es realmente el juego una pérdida de tiempo? ¿Debemos privarnos del ocio para satisfacer a la convención social de la productividad? Esta y otras preguntas serán respondidas en breve. ¡Sigue leyendo!
¿Es acaso la diversión una pérdida de tiempo?
La diversión, componente inherente de los juegos, nos permite relajarnos y disfrutar. Cuando realizamos alguna actividad que nos gusta y entretiene, lo hacemos por la actividad en sí misma y no necesariamente para alcanzar un fin determinado.
La capacidad para disfrutar de la vida y enfrentar las situaciones con entusiasmo es quizá la mayor fortaleza del ser humano. No obstante, es una capacidad que poco a poco se ha ido opacando producto de nuevas ramas del pensamiento que tachan a la diversión como algo malo.
¿Por qué sucede esto?
Para bien o para mal, vivimos en un mundo donde las personas presumen de cuán ocupadas están y, cuanto más trabajo y menos descanso tengan, mejor. Incluso lo expresan como si de un trofeo se tratase. Algo así como la urgencia de hacer miles de cosas en un menor tiempo y sin darle lugar al reposo.
Todo esto tiene un trasfondo: la creencia colectiva de que el descanso, el ocio y el sano esparcimiento son algo malo. Esta creencia, alimentada por la mentalidad del consumo y del trabajo duro, nos ha denigrado como personas hasta el punto de pensar que no merecemos descansar o divertirnos.
Contrariamente, los estudios científicos no aprueban esa creencia y avalan que la diversión es indispensable en la vida humana.
¿Por qué? Pues porque las personas que se divierten tienen una mayor tolerancia ante el estrés y son menos propensos a sufrir de fatiga o depresión. Además, la diversión aumenta la productividad y relaja la mente para enfrentar las diferentes situaciones adversas.
¿Son los juegos un despilfarro de tiempo?
Según el estudio llevado a cabo por el grupo NPD, más del 73 % de los estadounidenses mayores de 2 años participan de algún tipo de juegos que, por lo general, se trata de juegos digitales.
La razón de esto es que los juegos son divertidos y, como ya vimos, la sana diversión nunca será una pérdida de tiempo.
La mala fama de los juegos, que ha avanzado durante los años, especialmente entre la población adulta, es debido a la generalización de los efectos adversos de su abuso, de los cuales no están exentas otras actividades como ver televisión, ejercitarse, etc.
En este sentido, dejemos de lado por un momento el pequeño porcentaje de personas que se han vuelto adictas a los juegos. En estos casos, no se debería emplear calificativos generales para describir una actividad tan extendida como el juego. Si ese fuera el caso, entonces se debería incluir en la lista negra a los deportes, la comida, el alcohol, las redes sociales y un largo etcétera de actividades bastante conocidas.
¿Cuándo el juego se convierte en un problema?
Tal como mencionamos, el juego es una actividad más, como muchas en el planeta, y como cualquier otro pasatiempo, tiene aspectos positivos y negativos.
Aquellos que critican a los juegos, especialmente los videojuegos, lo hacen, incoherentemente, desde el factor de la diversión. Aseguran que como los juegos son muy divertidos, las personas pasan largas horas jugando, perdiendo incluso la noción del tiempo.
Sin embargo, este argumento es inválido, puesto que se toma como referencia a aquellas personas que pasan más de 12 horas frente a una pantalla, sin dormir, sin vida social y con malas calificaciones para atacar al juego en sí mismo; una falacia conocida como hombre de paja.
Entonces, si el juego es una actividad como cualquier otra, ¿cuándo puede convertirse en un problema?
El juego se convierte en un problema cuando la persona descuida otros aspectos de su vida por pasar más tiempo jugando. Cuando el juego se convierte en el centro de una persona, se generan adicciones que desembocan en problemas tanto físicos como psicológicos.
No es que el juego en sí sea malo, sino que lo colocamos como lo más importante y descuidamos nuestro balance.
Lo recomendable, según los estudios, es dedicar al menos dos horas al juego, en especial si estos son digitales. De esta forma, se alcanza el objetivo que es la diversión y se evitan los posibles riesgos de su abuso.
Una cuestión de perspectivas
Hay muchas personas que piensan que aquellos juegos de temática filosófica, histórica o cultural no son una pérdida de tiempo. Aunque, desde un punto de vista del individuo, ningún juego que el usuario disfrute es una pérdida de tiempo.
Cuando la gente dice que los juegos son un despilfarro de tiempo, lo que en verdad quieren decir es que se puede aprovechar ese tiempo en cosas más «productivas», pero eso no es más que un juicio de valor y una perspectiva como cualquier otra. Por ejemplo, aprender a tejer podría ser una pérdida de tiempo para alguien, considerando que pueden comprar el producto terminado, no obstante, no hace que la actividad sea mala.
Si realmente jugar fuese una pérdida de tiempo, también lo sería ver televisión, dormir, comer, leer, socializar, tomar con amigos, salir a pasear, etc., ¿no crees?
Esperamos que el artículo haya sido entretenido y de utilidad. Y recuerda, ningún juego es malo siempre que te diviertas.


