Encuestas reflejan un fuerte deterioro de su imagen pública.Diversas encuestas realizadas entre expertos del sector tecnológico y usuarios de redes sociales coinciden en una conclusión llamativa: Elon Musk se ha convertido en el líder tecnológico más rechazado de 2025.
La percepción negativa contrasta con el reconocimiento que recibió a comienzos de año, cuando fue nombrado Persona del Año 2025 por la revista Time, junto a otros ejecutivos y científicos, como uno de los llamados “arquitectos de la inteligencia artificial”.
Sin embargo, conforme el año llega a su fin, los títulos honoríficos han sido reemplazados por críticas, polémicas y desconfianza pública.
Antecedentes: de visionario tecnológico a figura controvertida
Durante años, Musk fue visto como un símbolo de innovación, vinculado al desarrollo de la inteligencia artificial, la exploración espacial y la transformación digital. No obstante, su creciente protagonismo político, sus decisiones empresariales y su discurso público han provocado un cambio profundo en la percepción social.
En 2025, ese giro se hizo especialmente evidente.
“Rey de la desinformación digital”, según expertos
Una encuesta de Indicator, realizada a 53 especialistas, otorgó a Musk el título de “Rey de la desinformación digital”, al considerar que ha tenido el impacto más negativo en la calidad de la información en línea.
Los expertos señalaron principalmente:
- Sus ataques reiterados a Wikipedia
- El despliegue polémico de Grok, el chatbot desarrollado por xAI
En octubre, xAI lanzó Grokipedia, una alternativa a Wikipedia promovida por Musk, a la que calificó de sesgada ideológicamente, rebautizándola de forma despectiva como “Wokepedia”. El proyecto fue rápidamente cuestionado por citar fuentes poco fiables, incluidas aquellas asociadas a teorías conspirativas.
Grok y los límites de la inteligencia artificial
El chatbot Grok también fue objeto de duras críticas tras emitir comentarios antisemitas, incluyendo elogios a Adolf Hitler. Musk aseguró que el sistema había sido manipulado por usuarios, aunque el incidente reforzó el debate sobre la falta de controles efectivos en la IA generativa.
Estos episodios contribuyeron a reforzar la idea de un liderazgo imprudente y poco responsable en el uso de tecnologías sensibles.
El rechazo también se refleja en redes profesionales
El malestar no se limita a expertos. En una votación informal organizada en LinkedIn por Paris Marx, presentador del pódcast Tech Won’t Save Us, Musk fue elegido como la peor figura tecnológica de 2025, superando en la ronda final a Peter Thiel.
Si bien este tipo de encuestas no representa un muestreo científico riguroso, refuerza una tendencia clara de desgaste reputacional.
Política, despidos masivos y pérdida de popularidad
La incursión directa de Musk en la política también ha tenido un alto costo en su imagen. Tras la asunción del presidente Donald Trump, Musk participó activamente en la creación del Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE), responsable del despido de más de 200.000 empleados federales en Estados Unidos.
Según una encuesta de Gallup, en agosto de 2025 el 61% de los adultos estadounidenses tenía una opinión desfavorable de Musk, posicionándolo como la figura pública menos popular del país.
Un año escandaloso para la industria tecnológica
Musk no estuvo solo en estos rankings negativos. En las encuestas de Indicator y Marx, le siguieron:
- Mark Zuckerberg, director ejecutivo de Meta
- Sam Altman, director ejecutivo de OpenAI
Un 31% de los estadounidenses tiene una opinión muy negativa de Zuckerberg, mientras que 13% expresa el mismo rechazo hacia Altman, según encuestas de 2025.
Meta y OpenAI bajo la lupa
Las empresas de estos líderes también enfrentaron fuertes cuestionamientos. Una investigación citada por Reuters reveló que cerca del 10% de los ingresos de Meta en 2024 provino de publicidad engañosa o de productos ilegales en Facebook e Instagram.
Por su parte, OpenAI enfrenta demandas judiciales que acusan a ChatGPT de haber influido en conductas suicidas, incluidos adolescentes. Aunque la empresa niega las acusaciones, datos publicados en octubre indican que 0,15% de los usuarios semanales mantiene conversaciones con indicadores explícitos de ideación suicida.
A esto se suman litigios por derechos de autor con medios y escritores.
Desconfianza creciente hacia las grandes tecnológicas
El uso masivo de IA generativa, junto con temores sobre desplazamiento laboral y privacidad de datos, ha profundizado la desconfianza social. No resulta sorprendente que solo 24% de los adultos estadounidenses afirme tener mucha o bastante confianza en las grandes empresas tecnológicas.
Un liderazgo en crisis
El caso de Elon Musk resume una tendencia más amplia: el desgaste de la credibilidad del liderazgo tecnológico. En 2025, la innovación ya no basta para sostener la confianza pública. Las decisiones éticas, el impacto social y la responsabilidad informativa se han convertido en factores decisivos para la reputación.


