Durante décadas, las nuevas versiones del sistema operativo de Microsoft han evolucionado de forma progresiva. Cada lanzamiento de Windows solía introducir mejoras en rendimiento, seguridad o interfaz, pero sin exigir cambios radicales en el hardware de los usuarios.
El ecosistema GNU/Linux ofrece hoy una enorme variedad de distribuciones. En los últimos meses, además, el número de usuarios que ha decidido abandonar Windows ha crecido de forma notable, especialmente tras el fin del soporte oficial de Windows 10. Muchos de quienes no desean migrar a Windows 11 han optado por sistemas de código abierto.
La nueva versión GNU Linux-libre 6.19 ya está disponible, basada directamente en Linux kernel 6.19, pero con un enfoque claro: eliminar cualquier rastro de firmware no libre y componentes propietarios.