Muchas personas buscan en Linux una privacidad que no encuentran en otros sistemas operativos, una razón que parece haber ganado peso con las dudas que hay en torno a Windows 10. Sin embargo, y paradójicamente, el principal sistema Open Source para el escritorio parece haberse quedado atrás cuando se trata de soportar hardware enfocado a proteger la privacidad, sobre todo cuando este viene de los fabricantes mainstream (Dell, Lenovo, HP… ).
RoboLinux es una de las distribuciones GNU/Linux más avanzadas y completas que existen, pese a que no es un proyecto tan conocido como otros. Ahora, con la llegada de la nueva versión RoboLinux 11.13 es incluso un poco mejor que en los lanzamientos previos, con algunas interesantes actualizaciones que te encantarán.
Ubuntu Linux dejó atrás el soporte a equipos de 32 bits en junio de 2019, una decisión que arrastró a docenas de distribuciones basadas en ella (como Linux Mint, Elementary OS, Zorin OS o KDE Neon) a hacer lo mismo. Otras distribuciones, como Arch Linux o Fedora, han tomado la misma decisión.
En el mes de abrir Hayden Barnes (un desarrollador de aplicaciones y gerente de ingeniería de WSL, Subsistema de Windows para Linux en Canonical) compartió con la comunidad de Linux mediante un Tweet, sobre el trabajo en el cual se encontraba dedicando su tiempo «WinApps».
En el tweet compartido podíamos observar un pequeño fragmento de video en el cual se mostraba como de forma «casi nativa» podía ejecutar aplicaciones de Microsoft Office en su escritorio de Ubuntu.
Tal y como se mostraba parecían ser aplicaciones nativas de Windows en un contenedor o VM dentro de Ubuntu. Sin embargo, no surgieron detalles sobre cómo se logró esto y solo quedaron las dudas durante varios meses, pues Hayden Barnes menciono que no compartiría el trabajo al público hasta que considerara cierta estabilidad.
CrowdSec es un nuevo proyecto de seguridad diseñado para proteger servidores, servicios, contenedores o máquinas virtuales expuestos en Internet con un agente del lado del servidor. Se inspiró en Fail2Ban y pretende ser una versión colaborativa y modernizada de ese marco de prevención de intrusiones.
De alguna manera, es descendiente de Fail2Ban, un proyecto que nació hace dieciséis años. Sin embargo, ofrece un enfoque colaborativo más moderno y sus propios fundamentos técnicos para responder a los contextos modernos.