La Cámara de Representantes aprobó este miércoles el proyecto de ley que establece que las instituciones públicas, cuando contraten licencias de software, deberán dar preferencia a licencias de software libre. La diputada Daisy Tourné dijo que el sistema educativo uruguayo está “formando usuarios de determinado software privativo de determinada empresa multinacional”, es decir, Microsoft.
La tarde del 19 de diciembre de 2012 seguramente ha marcado un mojón en las hojas que escriben la historia del Uruguay de cara al futuro: la Cámara de Diputados votó un proyecto de ley de Software Libre y Formatos Abiertos en el Estado (1). De esta forma el proyecto de ley está a medio camino de su promulgación y resta que sea tratado el próximo año, luego del receso parlamentario, por la cámara alta. También en Diputados se dio sanción definitiva a la creación de la Universidad Tecnológica del Interior (UTEC) que el día anterior había sido aprobada en el Senado y con modificaciones retornó a la cámara baja para su aprobación definitiva.
La Cámara Uruguaya de las Tecnologías de la Información (CUTI) cuestionó el proyecto ley que promueve el uso del software libre por parte del Estado que fue aprobado en la Cámara de Diputados.
Quienes usamos y compartimos la idea del software libre y abierto, nos topamos con quienes simplemente no entienden cómo es que uno “regala” su trabajo. La realidad es que es una cuestión de creer en que la idea es correcta y “regalar” el trabajo (asunto que estrictamente pudiese ser cierto), no es tan lamentable ni grave como a más de uno le pudiese parecer.
La Cámara Uruguaya de Tecnologías de la Información (CUTI) emitió un comunicado expresando que no está de acuerdo con dar preferencia al software libre en las instituciones públicas como indica el proyecto de ley que tiene media sanción en el Parlamento. La organización manifestó que la ley "agravaría aún más" el problema de la falta de recursos humanos en el sector y cuestionó su puesta en práctica.