La reciente escalada de ciberataques producidos en el territorio de los Estados Unidos, la posterior acusación al Gobierno chino de ser el responsable y de estar preparando las condiciones para una inminente ciberguerra, aunado a las revelaciones de espionajes hechas por Edward Snowden, han acelerado en el Ejecutivo de Beijing la idea de alcanzar mayores niveles de independencia tecnológica, razón por la cual ha desplegado un nuevo sistema operativo de nombre Kylin, realizando acuerdo con la empresa Canonical.
A medida que se avanza en la instalación de un gobierno electrónico y de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC), se hace más necesario definir el tipo de software que se utilizará. Margarita Rojas, exministra secretaria del sector de las TIC, aboga fuertemente a favor del software libre, para superar la brecha digital.
En estos días se ha estado celebrando en Nueva Orleans la LinuxCon North America, uno de los eventos de referencia para la comunidad de desarrolladores que trabajan en el proyecto Linux en Norteamérica. El evento ha tenido ponentes de la talla de Chris DiBona o el mismísimo Linus Torvalds y empresas como Red Hat, Samsung, OpenStack o Canonical. Intel también participó en el evento con una keynote que corrió a cargo de Dirk Hohndel, CTO de Intel y desarrollador del proyecto del kernel de Linux; una ponencia en la que lanzó una interesante predicción: Linux liderará el segmento de sistemas operativo orientados a usuario y, por tanto, la era de Linux ya ha llegado.
Este año los usuarios que han demostrado tener una mejor valoración del software libre han sido Cuba, Venezuela, Argentina, Ecuador, Paraguay, Panamá, El Salvador, República Dominicana, Puerto Rico y España. Otros países que también han logrado unos resultados notables han sido México, Costa Rica, Nicaragua, Honduras, Colombia, Perú, Chile y Uruguay. Sin embargo, el resultado ha estado por debajo de la media en los usuarios de Bolivia y Guatemala.
Gabe Newell, co-fundador de Valve y director de gestión, se ha mostrad bien claro en su discurso de apertura en la LinuxCon en Nueva Orleans, señalando que Linux es el futuro del videojuego a pesar de que en la actualidad signifique menos del 1% del mercado, ya sea en términos de jugadores, tiempo de juego o ganancias.