Por otro lado podríamos sumar una visión más pragmática, al fin y al cabo ese usuario usando Windows con todo software libre encima estará mucho mejor preparado si algún día desea migrar a alguna distribución de Linux.
E incluso podríamos llevarlo a otro nivel: los desarrolladores de un software libre, ¿les interesa que se use sobre Linux? ¿O les da lo mismo? Obviamente en este campo no es posible generalizar, pero ya desde el vamos hay aplicaciones libres sólo para Windows.
Digo todo esto pensando en lo que también escribía en el post que originó esta opinión:
Mientras el sistema operativo libre más popular no logra masificar la cantidad de usuarios, muchas aplicaciones libres sí están penetrando a niveles muy altos en las empresas; aunque las utilizan sobre sistemas operativos privativos como Windows o Mac OS. Aunque algunos puristas no estarán muy contentos con esto, para muchos otros sí puede ser considerado un triunfo del software libre.
Resumo y dejo espacio por si alguno quiere insultar, bienvenidos sean, y arranco repitiendo: el software libre no es sólo Linux. El sistema operativo del pingüino ha despertado tanto fanatismo que parece que quién no lo usa está tocado por el demonio, pero yo sí creo que es posible al menos simpatizar con el software libre y usarlo sobre un sistema privativo, o incluso combinarlo con software privativo, y eso no debería ser condenado como un fracaso del movimiento del software libre.
La idea y la filosofía del software libre es muy interesante, pero a la vez quitar un poco de fanatismo nos permitirá ser más agnósticos, y poder encontrar puntos menos extremos y más realistas y saludables.
Fuente: taringa.net
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