Esto implica un efecto dominó, de modo que las empresas pequeñas y medianas están empezando a utilizar 'software' abierto" y argumentó que "esto implica que se considera una alternativa real y en la Administración estos movimientos generan preguntas y dudas".
Fernández Gallo reconoció que "hay estadísticas que demuestran que el 'software' abierto está creciendo y en un plazo de ocho a 10 años se llegará a la conclusión de que es una opción más que debe tenerse en consideración".
En su opinión, "el mercado va a crecer de forma amplia y no será cuestión de que haya que optar por 'software' libre o propietario, sino que habrá espacio para los dos".
Así, Fernández Gallo considera que "los dos tienen posibilidad de existir, consolidarse y generar mercado" y "las cosas no serán ni blanco ni negro, sino que irán cogiendo un color gris intermedio que es el camino por el que iremos".
Por su parte Hugo Lueders, director europeo de la Iniciativa para la Elección de Software (ISC), señaló que "las administraciones, el sector del 'software' y los ciudadanos salen ganando cuando se pueden considerar todas las posibilidades en oferta".
Por ello es "fundamental abogar por el desarrollo de diferentes modelos de 'software' que puedan competir en igualdad de condiciones en función de sus méritos y sin preferencias discriminatorias".
Carmen García, directora comercial de TISSAT, recordó que el sector generó 3.000 millones de euros en 2003 y provocó la contratación fija de 90.000 personas, con lo cual demostró un crecimiento seis veces superior al registrado por otros sectores como la banca o el sector de bienes de consumo.


